Asimismo, también le ha impuesto una multa de 18 meses a 10 euros al día, así como a la prohibición de aproximarse a su expareja a menos de 500 metros durante seis años por un delito de violencia de género ya que fue tras la última paliza que le propinó a la menor cuando se destapó el caso. Por el contrario, se le ha absuelto de los delitos de agresión sexual y amenazas en el ámbito familiar.

Por otra parte, a la madre del principal acusado, O.R., el tribunal le ha impuesto una condena de cuatro años de cárcel por el mismo delito -ya que consideran probado que obligó y coaccionó con amenazas a la joven para que ejerciera la prostitución-; mientras que a la amiga de la familia en cuyo piso se producían los hechos la pena de prisión es de dos años por un delito de prostitución de una menor de edad.

Por lo que se refiere a los siete hombres que se sentaron en el banquillo acusados de un presunto delito de corrupción de menores, y a quienes la joven señaló como clientes, finalmente han sido absueltos todos ellos al considerar el tribunal que no se puede probar fehacientemente que conocieran la edad de la menor.