Jennifer Garner
La actriz Jennifer Garner, con un vestido intenso azul eléctrico sobre la alfombra roja de los Óscar 2018. GTRESONLINE

Sin el negro como código exigido por el movimiento "Time's Up", los pines y lazos que propuso esta plataforma como protesta alternativa fueron contados durante la primera parte de la alfombra roja previa a la 90 edición de los Óscar, donde se impusieron los colores sin mensaje. Ganaron los estilismos.

Cuando muchos esperaban que la ola de negro inundara la alfombra roja de los Óscar, la pasarela más mediática del cine ha recuperado el color. Azules, blancos rotos y rojos pasión dieron las primeras notas de color a la gala, en la que tampoco faltaron algunos (pocos) vestidos negros —el de la tenista española Garbiñe Muguruza, entre ellos—, pero esta vez sin connotaciones de género.

La actriz y cantautora Sophia Carson ha sido una de las primeras en posar a las puertas del Teatro Dolby de Hollywood, ataviada con un vestido túnica con una capa de gasa, en color rojo pasión, a juego con la clásica alfombra. Pero sin pines ni insignias de ningún tipo.

Minutos después, la intérprete Elaine McMillion Sheldon paseaba ante las cámaras con un vestido satinado de color azul mar, decorado con un impresionante cuello joya de flores doradas. McMillion sí ha completado su estilismo con el pin oficial del movimiento "Time's Up", la única insignia que la organización ha pedido que se utilice en esta gala para apoyar la lucha contra los abusos de género en la industria cinematográfica.

Una decisión que la plataforma ha tomado para evitar que sus reclamaciones se vinculen únicamente con las alfombras rojas, tras las oleadas de trajes negros que protagonizaron las galas de los Globos de Oro y los BAFTA. Sin embargo, se han visto pocos pines sobre la alfombra roja, en la que han predominado estilismos planos con pocos adornos.

Uno de los pocos estampados ha sido el de la intérprete española Paz Vega, quien ha optado por un elegante vestido blanco con motivos de cerezos en flor, con un diseño que evocaba líneas de Givenchy.

Pero si hay un estampado que acaparó las miradas fue el de la original camisa de James Ivory, nominado al Óscar al Mejor Guión Adaptado por Call Me By Your Name. Elio, el personaje que interpreta Timothée Chalame en la cinta, se ha plasmado en la camisa del veterano, quien a sus 89 años se ha atrevido a innovar más que la mayoría de sus compañeros de alfombra.

Otra veterana de la industria, Jane Fonda, ha posado ante las cámaras con un vestido blanco níveo de marcadas hombreras y escote asimétrico, adornado con el pin de "Time's Up". Se trataba de un elegante diseño de Olivier Rousteing, director creativo de Balmain, que lanzó la colección cápsula 44 François Premier. A sus 80 años de edad, la actriz ha vuelto ha demostrar que sigue siendo una de las más glamourosas de Hollywood.

Por su parte, Allison Janney, nominada a Mejor actriz de reparto por Yo, Tonya, ha posado con un elegante diseño rojo de Reem Acra, mientras que su tocaya Allison Williams, famosa por su papel en Girls, ha querido lucir un romántico vestido firmado por Armani Privé.

Ashley Judd y Salma Hayek han elegido ambas el morado (con distintas intensidades); Eiza Gonzalez se ha atrevido con el siempre arriesgado amarillo (muy intenso, además), con una pieza de Ralph Lauren; y Laura Dern, protagonista de Big Little Lies, se ha unido al blanco de Jane Fonda.

Muguruza, en cualquier caso, no ha sido la única en optar por el negro, con su vestido de Hannibal Laguna. Leslie Bibb, por ejemplo, también lo ha hecho, con una prenda de J. Mendel.