Toallitas, residuos, EDAR
Toallitas, residuos, EDAR AYUNTAMIENTO DE MÁLAGA - Archivo

El PSOE ha reclamado al Gobierno central que ponga en marcha una campaña institucional para advertir a los consumidores del "grave problema", tanto económico como medioambiental, que supone tirar las toallitas húmedas por el inodoro, incidiendo en que deben arrojarse a la basura o a los contenedores de reciclaje de papel.

La diputada del PSOE por Málaga Begoña Tundidor presentó con otros compañeros una Proposición no de Ley (PNL) el pasado mes de noviembre para alertar al Ejecutivo de lo que provoca el tirar estas toallitas al inodoro por los atascos que se generan en los hogares y en las redes de saneamiento de todas las ciudades españolas, afectando a depuradoras así como al mar y los ríos, "un perjuicio económico, medioambiental e incluso de salud pública".

Según datos de la Asociación Española de Abastecimientos de Aguas y Saneamiento, este problema provoca pérdidas de 200 millones de euros anuales en España, sin incluir el desatascamiento de las cañerías. Tundidor ha incidido, en que es muy importante vigilar el etiquetado.

En muchas ocasiones, pese a que se dice que no se tiren al váter, en los paquetes aparece la imagen de una mano lanzando la toallita al inodoro: "Esto confunde a la ciudadanía que cree que lo puede hacer". Por ello, ha exigido que se obligue a que en las etiquetas de estos productos se advierta del peligro que suponen para las cañerías y depuradoras, incidiendo en que "no se pueden presentar como sostenibles, biodegradables o que son papel higiénico húmedo, porque no lo son".

Ha recordado que en países de Europa esto está penalizado y ha aludido a que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) insiste en legislar para evitar este tipo de problemas al saneamiento y al medioambiente.

"El Gobierno mira hacia otro lado"

La también portavoz de Consumo del PSOE en el Congreso ha sostenido que esta situación provoca "un daño tremendo y está costando mucho dinero a las arcas públicas". Todo ello mientras el Ejecutivo del PP, ha dicho, "mira hacia otro lado y no hace nada". "Hay problemas del día a día que no se están solucionando", ha lamentado la socialista.

En la PNL registrada el pasado mes de noviembre recuerda que el papel higiénico se desintegra en el agua casi por completo (95 por ciento) en 30 minutos mientras que la toallita se disgrega únicamente en un 36% después de dos días en el agua.

"Al desecharse en los inodoros, su escasa y lenta desintegración tiene otras consecuencias, además de generar atascos en desagües y depuradoras. Las sustancias que impregnan el tejido -conservantes, surfactantes, hidratantes, etcétera- inhiben la acción de las baterias responsables de la descomposición de la celulosa y acaban disueltas en las aguas residuales aumentando la contaminación química de los ríos y en las cosas, según un reciente estudio de la OCU", exponen.

Además, contribuyen a la contaminación de los ecosistemas con microplásticos, y, según el Instituto Español de Oceanografía, uno de casa seis peces comestibles contiene estos microplásticos en sus estómagos.

"Las toallitas, bien usadas, son un elemento de confort pero su mal uso comporta un daño económico, medioambiental y de salud pública que debe ser evitado", ha sostenido Tundidor, insistiendo en que hay que adoptar medidas para ofrecer una información veraz, y no publicidad engañosa al consumidor, y concienciar a los ciudadanos sobre las consecuencias de su mala utilización.

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