La cifra de negocio de la empresa bodeguera se situó en los 8,5 millones de euros, un 16,5% menos que los 10,19 millones de euros contabilizados durante el ejercicio precedente.

La bodega estima que la desviación respecto al año anterior en el importe neto de las ventas, se recupere durante el segundo semestre del ejercicio 2017-2018, ya que en parte es debida a un desfase en la facturación.

Bodegas Bilbaínas también ha precisado que además de la periodificación de las ventas, hay que considerar el incremento de los precios de la uva de D.O. Rioja, así como el impacto que la helada del pasado año ha tenido en el resultado del proceso vitícola.

La bodega, integrada en el Grupo Codorníu, continúa invirtiendo en sus marcas, apostando tanto por el crecimiento y mayor presencia en los mercados, como por los proyectos de innovación; valorizando la calidad de los productos, entendida en todas las fases del proceso, desde la viticultura, hasta el packaging, pasando por la excelencia enológica, el marketing y la comunicación.

A su vez, el grupo ha destacado el gran esfuerzo de contención, reducción y adecuación de gastos al nuevo contexto económico que se deriva de esta situación de bajo consumo y crecimiento de los segmentos de bajo precio.

Las inversiones en activos fijos en el semestre terminado el 31 de diciembre de 2017 ascendieron a 1,4 millones euros. Estas inversiones se enmarcan, básicamente, dentro del proyecto de modernización de las instalaciones, encaminadas a la mejora de la calidad en la elaboración, crianza y embotellado de vinos y a la optimización de costes.

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