Imagen de archivo de voluntarios en un Banco de Alimentos
Imagen de archivo de voluntarios en un Banco de Alimentos EUROPA PRESS

Un banco de alimentos en Essen (oeste de Alemania) dejará de recibir extranjeros, bajo el argumento de que el flujo migratorio de los últimos años amenaza con impedirles ayudar a personas necesitadas alemanas.

Tafel Essen, como se llama este banco de alimentos, indicó que esa regla solo afectará a las nuevas personas que quieran registrarse y que los extranjeros que ya están inscritos seguirán recibiendo ayuda.

Actualmente un 75% de los registrados son extranjeros, señaló la asociación en su página web.

"Queremos que las abuelas alemanas también puedan seguir recibiendo nuestra ayuda", dijo Jörg Sartor, presidente de Tafel Essen, en declaraciones al diario regional Westdeutsche Allgemeine.

Según Sartor, muchas mujeres mayores se han visto cohibidas ante la presencia de numerosos hombres que hablaban otros idiomas en los puestos de reparto.

Antes de la ola migratoria de 2015, aproximadamente un tercio de las personas registradas en el banco de alimentos eran extranjeras.