Arantxa Sánchez Vicario
La extenista y entrenadora Arantxa Sánchez Vicario. GTRES

La extenista Arantxa Sánchez Vicario pasa por una situación complicada, en lo económico y lo sentimental, después de que su marido, Josep Santacana, la haya abandonado, según publican diversos medios, por otra mujer.

La periodista María Eugenia Yagüe publicaba esta información en LOC, donde aseguraba que el empresario habría abandonado el hogar conyugal para ir a vivir con su nueva pareja, sin que haya mediado una separación previa.

Tal y como recoge Diez Minutos, Santacana se habría llevado además todos los bienes de valor de la casa, algo que el entorno del empresario habría negado.

Lo que parece estar claro es que Santacana es el administrador único de los bienes de la extenista, que así tendría que sobrevivir por el momento con los 3.000 euros de sueldo que percibe como directora deportiva de un centro educativo de Miami, ciudad en la que reside.

Según las publicaciones, Santacana también habría presentado una demanda de divorcio en la que reclamaría la custodia exclusiva de los hijos de ambos, Arantxa, de nueve años y Leo, de 7.

Al parecer, el empresario alega en la demanda que Arantxa Sánchez Vicario no está en condiciones psicológicas para hacerse cargo de sus hijos.

La extenista se casó con Santacana en septiembre de 2008, algo que alejó a Sánchez Vicario de su familia, que no veía con buenos ojos su relación y su matrimonio con el empresario, que estaba aquejado de diversas deudas.

A esta complicada situación se suman los diversos problemas con el fisco que tiene la extenista. Por un lado, tiene una deuda de 1,7 millones de euros por impago de impuestos entre 1989 y 1993, según publica Diez Minutos y el Banco de Luxemburgo le reclama 7,5 millones de un aval no satisfecho.

Sin embargo, el patrimonio de la tenista, controlado en su totalidad por Santacana, no llegaría a los dos millones de euros.