Esperanza Aguirre y Francisco Granados
Esperanza Aguirre y Francisco Granados, en una imagen de archivo. Ballesteros / EFE

La expresidenta de la Comunidad de Madrid y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha asegurado este lunes que no se querellará contra las "mentiras" de Francisco Granados porque no tiene "dinero para abogados" y porque no tiene "nada" de qué esconderse.

Así lo ha señalado en sus primeras palabras tras la declaración de Granados la semana pasada en la Audiencia Nacional. Aguirre  ha señalado que el exsecretario general de la Comunidad de Madrid ha lanzado esas acusaciones "sin pruebas" y ha recordado que el fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar, "ha dicho que acusar sin pruebas es difamar". Serán, por tanto, los jueces los que decidan si tiene razón o no.

Aguirre ha recordado que ya se querelló una vez contra el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, cuando enumeró una especie de 'lista de corrupción' y dijo que con la 'E' estaba Esperanza Aguirre. Esta querella fue rechazada por los jueces. "No salió adelante porque entendían que era política", ha explicado.

Sobre las cuentas del partido, Aguirre ha defendido que ella no vio ninguna y que en el PP había cuatro personas encargadas de eso. Sobre el propio Granados entiende que este 'giro', al introducir también a Cristina Cifuentes en el tema, responde a su interés de querer reducir su condena.

"Trata de disminuir su condena y en España eso es posible", ha señalado Aguirre, quien ha recordado que no todo el mundo tiene un "millón de euros en el altillo", en referencia a la cantidad que se encontró en un armario de casa de los suegros de Granados.

Aguirre ha explicado también que confió en Granados después de que el ahora presidente del Senado, Pío García Escudero aprobase su valía. "Por eso le hice consejero", ha explicado. Sin embargo ha terminado afirmando que en 2011, poco antes de las elecciones, perdió la confianza en él porque filtró a la prensa una medida que iba a aprobar sobre los liberados sindicales.

Preguntada por si el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, le llegó a advertir de Granados y González, Aguirre se ha limitado a decir que ninguno de los dos fue "santo de su devoción". "Tampoco voy a decir que yo lo fuera pero teníamos buena relación personal, a los otros ni los trataba", ha dicho.

En este punto, ha negado que ella "amagara" para disputar a Rajoy la presidencia del partido. "Si hubiera querido presentarme habría pedido algún aval", ha dicho Aguirre, explicando que hacían falta más de 600 avales y que en toda la Comunidad, sumaban sólo 200. Lo que sí ha reconocido es que si tras las elecciones de 2008 Mariano Rajoy se hubiera retirado "como parecía que iba a ser", a lo mejor si se hubiera planteado presentarse.

Consulta aquí más noticias de Madrid.