Sucedió durante una charla comercial que una empresa iba a realizar en un hotel de Motilla de Palancar (Cuenca). Tres hermanas, una de ellas con síndrome de Down, acudieron al evento, pero se llevaron una sorpresa muy desagradable.

"Cuando vieron a mi hermana vino hacia nosotras un chico de la empresa que organizaba el evento para decirnos que no podía estar allí porque iba a asustar a la gente", confesó Ascensión Leal, una de las hermanas, al digital Hoy.

Las tres hermanas, y muchos de los asistentes al evento decidieron abandonarlo en solidaridad.

Poco después, el Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de Castilla-La Mancha (CERMI CLM) lamentaba y condenaba los hechos denunciados por Ascensión Leal. "Desde el CERMI CLM rechazamos de plano estos hechos, gravemente discriminatorios, que constituyen una violación de los más elementales derechos que asisten a toda persona. El CERMI CLM exige a la Justicia, a través de la Fiscalía, a la que se ha dado cuenta de lo sucedido, y a la Administración regional, que actúen al respecto para primero comprobar con celeridad los hechos denunciados y si se confirman se sancione a esta empresa para que sucesos como este no vuelvan a producirse".

Sin embargo, el gerente de la empresa que organizó el evento desmiente esta versión, y asegura que los motivos fueron otros. Aclara que echaron a sus acompañantes, y no a ella. La empresa había prometido regalar un smartphone a cada pareja, y ellas exigían dos dispositivos. “Entiendo que se fueron malhumoradas porque no se salieron con la suya, y usaron un arma que tenían para hacernos daño”, añadió el gerente en una entrevista a Antena3.