El gran Lebowski
Jeff Bridges, John Goodman y Steve Buscemi en 'El gran Lebowski' Sony

Le gusta tomarse las cosas con calma. Su indumentaria es (muy) casual. Desaliñada, pero con calzado cómodo de sandalias y con frecuencia lleva puestas unas gafas oscuras. Su bebida preferida es el ruso blanco (licor de café, vodka, leche o nata y algo de hielo), le encanta la música, una buena alfombra para decorar el vestíbulo de su casa y ¿a quién no le gustaría contar con todo el tiempo del mundo para dedicarlo a su hobby? En su caso son los bolos.

Su nombre es Jeff Lebowski, pero todos le conocen como El Nota ("Dude" en el original en inglés, traducible como "colega" o "amigo") y lo inmortalizó Jeff Bridges en la famosa comedia de los hermanos Coen El gran Lebowski.

Es también un vago declarado, pero de los que se puede permitir vivir del cuento, sin dar ni golpe. Nunca se menciona de donde percibe sus ingresos, aunque él asegure que se gane algunos dólares haciendo "un poco de esto y un poco de aquello". Con estos datos podría parecer que un tipo semejante no llegaría a nada, y más teniendo en cuenta que la película no fue un especial éxito de taquilla en su momento.

Costó solo 15 millones de dólares y recaudó 46,2 en las pantallas de todo el mundo. Sin embargo, cuatro años después de su estreno, en 2002, El gran Lebowski, película y personaje, era todo un fenómeno venerado por multitud de seguidores.

Está considerada como "la primera película de culto de la era de Internet", tanto que incluso en Estados Unidos se celebra el Lebowski Fest (la edición de este año será a finales de mayo, en Los Angeles). Un alocado encuentro en el que los más fans pueden acudir disfrazados de los distintos personajes y rememorar las escenas más míticas o divertidas. El mismo Jeff Bridges junto a otros de los integrantes del reparto, John Goodman, Julianne Moore o Steve Buscemi, acudieron a la reunión de 2011.

Y hay más, también dio origen a una religión, el "dudeismo". No es que se tomen especialmente en serio, pero cuentan con web propia y millares de seguidores en su cuenta de Facebook. Si uno desea apuntarse, tampoco hay prisa. Puede meditarlo después de una buena siesta.

El Gran Lebowski se presentó en el Festival de Berlín el 15 de febrero de 1998, antes había tenido su primicia en Sundance. A las salas comerciales norteamericanas llegaría el 6 de marzo, y a nuestros cines el 24 de abril.

Lebowski, sus compañeros y un Ford Torino del 73

El sustrato era la comedia pero su cóctel de géneros, con numerosos guiños al cine clásico, incluía desde el musical al cine negro, y lo que menos importaba era la trama de intriga, con un posible secuestro de por medio y un jugoso rescate de un millón de dólares. Personajes de los más variopinto luchaban por quedarse con el preciado botín.

El macguffin argumental era la desaparición de una actriz porno (Tara Reid), esposa de un millonario (David Huddleston) que tenía el mismo nombre que El Nota, Jeff Lebowski, dando origen a un enredo que se iba complicando, dando giros inesperados, y en los que el protagonista iba recibiendo más de un golpe. Él iría saliendo bastante bien parado, no tanto su querido coche, un Ford Torino cuatro puertas de 1973 color amarillo "con algunas manchas marrones por el óxido", cada vez más maltrecho a medida que avanzaba la historia.

De paso, la película también encumbró a otros personajes secundarios, como a su mejor amigo, Walter Sobchak (John Goodman), un ex veterano de la guerra de Vietnam; y al otro compañero de su equipo de bolos, el delicado "Donny" (Steve Buscemi). Julianne Moore interpretó a la hija del otro Lebowski, el millonario, una artista feminista aficionada a pintar cuadros desnuda, y Sam Elliott al cowboy que ejerce como narrador. Años después, John Goodman aseguraría que esta era su película preferida de entre todas las que había intervenido.

A ellos añadirles uno de esos insólitos récords de película, y es que la palabra "fuck" (joder) se pronuncia 292 veces.

La curiosa conexión con el 11-S

Los Coen se inspiraron en un conocido suyo para el personaje de El Nota. Se llamaba Jeff Dowd, un productor y activista político contra la guerra de Vietnam que les ayudó con su primer largometraje, Sangre fácil (Blood Simple, 1984). El título original de The Big Lebowski es un homenaje a una de las películas míticas del cine negro norteamericano, The Big Sleep (El sueño eterno), de 1946 y que protagonizaron Humphrey Bogart y Lauren Bacall.

El contexto de la acción se desarrollaba a inicios de los 90, en plena crisis internacional con Sadam Husein y la invasión de Kuwait por parte de Irak. Desembocaría en la primera guerra del Golfo. Aunque estrenada tres años antes, contiene una coincidencia premonitoria del atentado a las Torres Gemelas del 11-S.

En la primera escena, con el Nota comprando nata líquida en un supermercado, este extiende a la cajera un cheque por valor de 0,69 dólares y la fecha es "11 de septiembre" de 1991 (diez años antes del atentado). La casualidad se remata, en el mismo escenario, con unas imágenes por televisión del expresidente Bush, padre, hablando de la invasión de Kuwait.

Jesus Quintana, el spin-off

John Turturro protagoniza una breve pero recordada intervención como Jesus Quintana. El extravagante y chulesco principal rival de El Nota en el campeonato de bolos tiene una contundente escena de presentación, ataviado con una llamativa vestimenta morada y a ritmo de flamenco (con la canción Hotel California, versión de los Gipsy Kings).

Este mismo año podría estrenarse el spin-off sobre el personaje titulado Going Places. Cuenta con el visto bueno de los hermanos Coen y Turturro, además de volver a interpretarlo, también es el director. Susan Sarandon y Audrey Tautou serán las principales protagonistas femeninas.

Su fuente de inspiración, además del personaje de El gran lebowski, es una gamberra comedia francesa de los 70, Los rompepelotas (Les valseuses, 1974), y cuyo título en inglés fue precisamente el de Going Places. La protagonizaron Gérad Depardieu y Miou-Miou. Políticamente muy incorrecta y plagada de escenas de sexo de alto voltaje.