Zamora ha remarcado, en declaraciones a Europa Press, que ella misma estuvo ocho años en la oposición "y es una labor muy digna fundamental para controlar al equipo de Gobierno y hacer propuestas para mejorar la vida de los ciudadanos, pero jamás para insultar a tu ciudad o sus vecinos ni para reírse de la ley".

Ha reconocido que en el pasado pleno vivió uno de sus momentos "más desagradables" como alcaldesa de la capital porque le es imposible "entender" que un concejal sea capaz de calificar su ciudad de "asquerosa, porque quien vio el pleno comprobó que se dijo sabiendo totalmente lo que se decía".

Por el contrario, ha dicho, una servidora pública elegida por los ciudadanos debería apostar, "como lo está haciendo este equipo de Gobierno", por la ciudad y trabajar para mejorarla. "Somos una ciudad que pretende atraer inversores, que ha duplicado el número de congresos, que ha aumentado el turismo, que traemos eventos deportivos, que estamos en Fitur y que se considera como una de las mejores ciudades para vivir. Lo que no podemos hacer es llevar desde la oposición ese adjetivo".

Respecto al exconcejal de Ciudadanos, ha considerado que a veces "no merece la pena ni hacer una valoración alguien que se burla de una ley y de nuestra historia, además de la falta de respeto que demuestra hacia los españoles", en referencia a que los acusa de tener un nuevo odio que podría volver a provocar enfrentamientos entre ellos.

"Es ridículo, absurdo y califica a la persona que lo hace. Estamos en una democracia madura desde hace 40 años y aquí nadie va a acabar con ninguna convivencia pacífica y democrática. La persona que lo ha dicho se descalifica como demócrata y se descalifica como concejal del Ayuntamiento de Ciudad Real. Por desgracia este concejal nos tiene muy acostumbrados a hacer este tipo de cosas", ha concluido la alcaldesa de la capital.