Cría en cautividad del lince ibérico
Macadamia y Hamma en El Acebuche en una imagen cedida por el programa de conservación ex-situ del lince ibérico. LYNX EX-SITU

Veinte de las veintitrés parejas establecidas por el Programa de Conservación Ex-situ del lince ibérico para la temporada reproductora de 2018 han entrado en celo en los cinco centros de cría en cautividad adscritos al proyecto, ubicados en España y Portugal.

El celo de las hembras se suele producir durante los meses de enero y febrero, con la bajada fuerte de las temperaturas, y dura entre dos y tres días, durante el que realizarán una media de 20 y 25 cópulas.

Ya son veinte las hembras que han copulado en la red de centros de cría del programa de conservación Ex-situ del lince ibérico y se esperan nuevas cópulas en las próximas semanas.

Una vez realizados los traslados de animales y los chequeos de los ejemplares reproductores, el siguiente paso es la unión de los individuos que interesa emparejar, a tenor de las recomendaciones establecidas por el grupo asesor de aspectos genéticos y demográficos del programa de cría.

El Programa de Conservación Ex-situ del lince ibérico para la temporada de cría de 2018 abarca a 23 parejas, igual que los dos últimos años, repartidas en los cinco centros de cría en cautividad adscritos al proyecto y ubicados en España y Portugal.

Así, este viernes ha sido la pareja formada por Estela y Hache la que ha comenzó a copular en el centro de cría en cautividad de Zarza de Granadilla (Cáceres).  El domingo tarde entró en celo la última de las seis parejas establecidas en esta temporada reproductora en el centro de cría de El Acebuche (Parque Nacional de Doñana), formada por Macadamia y Hamma.

"Con esta última ya son 20 las que han copulado en la red de centros de cría del programa de conservación ex-situ del lince ibérico, esperándose los primeros partos a comienzos de marzo", según informa Lynx ex-situ.

Del total, cinco parejas se han formado en el centro cacereño; seis en El Acebuche (Huelva); uno en el Zoobotánico de Jerez de la Frontera (Cádiz); seis en La Olivilla (Jaén); y cinco en el de Silves (Portugal).

A este número habría que sumarle una o dos hembras en el CNRLI de Silves, con las que se va a intentar esta temporada reproductora su inseminación artificial "con el objetivo de seguir aprendiendo con esta técnica de reproducción", han señalado los técnicos del programa.