Menús para todos los gustos. Los visitantes de la Expo podrán comer por menos de 20 euros en cualquiera de los 40 puntos de restauración que se habilitarán en el meandro de Ranillas durante la muestra, a los que se sumarán los restaurantes de los pabellones y países participantes.

Los quioscos ofrecerán, entre 6 y 9 euros, perritos calientes, bocadillos, pizzas y tapas. Los restaurantes de comida rápida darán menús temáticos (mexicano, oriental o tropical), entre 9 y 12 euros, y los de autoservicio, dos platos y postre, de 10 a 19 euros.

La Expo, que ya ha canjeado la mitad de los pases de temporada, ha fijado los precios. Por ejemplo, el agua costará un euro; el café con leche, 1,30, y cervezas y refrescos, dos.