Angela Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel, en un receso durante las negociaciones en Berlín para formar una alianza de Gobierno en Alemania. EFE

Los conservadores de la canciller alemana, Angela Merkel, y los socialdemócratas del SPD buscan este sábado resolver sus fricciones en materia de sanidad y empleo para cerrar un acuerdo de Gobierno con este domingo como fecha límite.

Los dos partidos buscan sellar este acuerdo para renovar la "gran coalición" que ha gobernado desde 2013 la mayor economía de Europa. Sin embargo, fuentes próximas a las conversaciones dicen que las negociaciones para una alianza podrían alargarse hasta el lunes o el martes.

A su llegada a las negociaciones, la dirigente del SPD Manuela Schwesig ha instado a los conservadores a alcanzar acuerdos en dos áreas cruciales para su partido: terminar con los contratos laborales de duración determinada y reformar el sistema sanitario dual público-privado de Alemania.

El SPD quiere demostrar a sus bases, más escépticas con la coalición, que puede presionar para que se desarrollen esas políticas como socio minoritario de la alianza con los conservadores de Merkel.

Muchos de los 443.000 militantes del SPD - que tendrán la oportunidad de votar sobre cualquier acuerdo de coalición - preferirían que su partido se convierta en oposición en lugar de firmar otra alianza con Merkel, después de que los socialdemócratas sufrieron su peor resultado electoral desde la posguerra en las elecciones de septiembre.

Ambas partes han avanzado en política laboral. El viernes acordaron que los empleados de empresas de más de 45 trabajadores tengan el derecho de cambiar entre trabajo a tiempo completo o parcial.

Obstáculo

La sanidad es un gran obstáculo en las negociaciones y fuentes de las formaciones dicen que Merkel y su aliado bávaro, Horst Seehofer, debatieron el asunto el sábado antes de una reunión con el SPD.

Los conservadores rechazan sustituir el actual sistema con un "seguro ciudadano", como lo denomina el SPD, y ahora las conversaciones se centrarán previsiblemente en mejorar la posición de quienes tienen seguro público, por ejemplo cambiando las normas de facturación de los médicos, que ganan más tratando pacientes en la sanidad privada y a menudo la favorecen.

Los partidos también esperan tratar otros temas, como finanzas, alquileres y precios inmobiliarios o agricultura. El viernes alcanzaron un acuerdo sobre migración, que confirma el borrador de enero, por el que los partidos no esperan que la inmigración supere los 220.000 personas al año.

La inmigración es un asunto sensible dada la llegada de más de un millón de personas desde mediados de 2015 y la pérdida electoral que los conservadores sufrieron frente al partido contrario a la inmigración Alternativa para Alemania (AfD).