Magistrado juez
Mesa de magistrado. PXHERE

El Juzgado de lo Social número 33 de Madrid ha obligado a un empresario a readmitir a una víctima de violencia machista, a la que despidió pocos días después de que esta mujer le comunicara que tenía que ausentarse del trabajo para viajar a Palma de Mallorca para asistir, como perjudicada, a un juicio en un juzgado de violencia de género.

Según la sentencia el Juzgado ha dado la razón a la mujer y ha declarado nulo su despido por considerar que era discriminatorio por razón de sexo. El juez condena al empresario a readmitir a la mujer, a abonarle los salarios devengados hasta que la reincorporación tenga lugar y a indemnizarla  por daños materiales y morales con cerca de 23.000 euros.

El empresario alegaba en la carta de despido que ponía fin a la relación contractual por una "disminución en el rendimiento".

La resolución del juez, que puede ser recurrida ante la Sala de lo Social del TSJM, entiende que se trata de una decisión empresarial que vulnera el derecho fundamental de la demandante "a no ser discriminada por razón de sexo".

"Aunque es obvio -dice el fallo- que en este caso el agresor no es el empresario ni los episodios de violencia tienen relación alguna con el trabajo, sí es responsable de haber despedido a la demandante por su condición de víctima, en lo que constituye un acto discriminatorio ya que no sólo nada justifica tal conducta".