El cuerpo de Jon Barcena, el joven de Berriz (Vizcaya) que desapareció en el monte Gorbea el pasado 30 de diciembre, ha sido localizado este domingo en las inmediaciones del pantano alavés de Urrunaga, en una zona que ya había sido rastreada con anterioridad, y su cadáver no presentaba signos de violencia.

El hallazgo se ha producido sobre las nueve de la mañana fuera del agua, en un paraje de bosque cerrado, de difícil acceso, situado en la zona de la Chopera, en el término municipal de Legutio (Álava), y a unos 150 metros de la caseta donde a principios de enero se localizaron algunas de sus pertenencias tras su desaparición.

Ha sido un miembro de la Cruz Roja que formaba parte de la batida de voluntarios organizada por la familia del joven el que lo ha encontrado y un familiar lo ha identificado en el lugar.

En el día de este domingo alrededor de un centenar de familiares y amigos de Bárcena llegados en dos autobuses desde Berriz estaban participando en su búsqueda junto a los buzos de la Ertzaintza que en las últimas semanas han estado rastreando el pantano, lugar en el que fue visto por última vez el 31 de diciembre y donde fueron localizadas ropas y pertenencias suyas.

Precisamente han sido los familiares y amigos de Bárcena los que han dado aviso de la localización del cuerpo a los buzos en el momento en el que estaban a punto de entrar en el agua.

El Departamento de Seguridad ha asegurado que, según los primeros indicios, el "cadáver no presenta indicios de violencia" y que habrá que esperar a que la autopsia esclarezca las causas de su muerte. La Ertzaintza mantiene abierta la investigación para esclarecer el conjunto de circunstancias ligadas al caso.

El cuerpo se encuentra ya en el Servicio de Patología Forense de Vitoria.

Zona ya rastreada

La zona en la que ha aparecido el cadáver había sido rastreada con anterioridad. Un amigo de la familia que este domingo participaba en el dispositivo de búsqueda ha explicado que "muchos" de los que este domingo por la mañana estaban en la zona habían pasado anteriormente "bastantes veces muy cerca" de donde ha sido finalmente hallado.

Bárcena se separó el sábado 30 de diciembre de sus amigos cuando ascendían al monte Gorbea al sentirse indispuesto y se dio la vuelta mientras sus compañeros continuaron la marcha. Al regresar éstos al punto de inicio comprobaron que no estaba, por lo que dieron el aviso.

Su búsqueda se centró primero en el monte, entre Álava y Vizcaya, con batidas en las que llegaron a participar más de 600 personas, y el operativo se trasladó después al pantano de Urrunaga, donde la Ertzaintza localizó dentro de una caseta de difícil acceso junto al pantano sus llaves y su cartera.

También fueron halladas varias prendas del desaparecido, entre ellas, las botas de montaña que llevaba puestas en el momento de su desaparición, y su mochila.

La consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, afirmó hace unas semanas que existía una "alta probabilidad" de que estuviera "sumergido en el pantano".

El pasado 23 de enero, la madre de Bárcena difundió un mensaje coincidiendo con el 20 cumpleaños del joven en el que mostraba su dolor. "este domingo no sé dónde estás o cómo estás y no puedo encontrarte. este domingo no puedo abrazarte, no puedo estrechar tu cuerpo en mis brazos. Te quiero", escribió.

"Nadie quería que esto acabara así, siempre había una pequeña esperanza de que no estuviera muerto", ha relatado a los medios de comunicación un amigo de la familia, que ha calificado de "tortura" lo vivido por los allegados de Barcena este tiempo.

Ahora ha indicado que sólo queda esperar a la autopsia, apoyar a la familia y darle el adiós que se merece al joven.

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