Imagen de archivo de paja de arroz
Imagen de archivo de paja de arroz UNIÓ

Girsa, la Universidad Politécnica de Valencia y la de León, colaboran el proyecto 'Smart Mulch' que propone el uso de la paja de arroz que se produce como excedente en la Albufera como cobertura de cultivos frutales con la incorporación de bacterias que permitirían ahorrar agua, evitar malas hierbas y facilitar nutrientes al campo convirtiéndose en un producto rentable para los agricultores.

Este proyecto de I+D+i, que fue aprobado en diciembre por el Miniterio de Economía, Industria y Competitividad, está dotado de 822.996 y se realizará en cuatro años, según ha explicado a Europa Press el gerente de Medio Ambiente de Girsa, Pere López, quien ha señalado que sobre todo lo que quieren demostrar es la rentabilidad que supone para los agricultores esta práctica que ya han experimentado en campos.

Esta iniciativa permitiría acabar con el problema que supone

eliminar el excendente de 90.000 toneladas de paja de arroz que se sacan de los campos de la Albufera, que no valen para nada y cuya quema

supone un problema todos los años, según López que ha explicado que no se puede usar para alimentar animales porque no hay ganadería en Valencia y no se descompone por lo que no sirve para nutrir la tierra.

El uso concreto que se le pretende dar a la paja es utilizarla como cobertura del suelo en diferentes cultivos de frutales, con el fin de ahorrar agua de riego, disminuir los costes de gestión de las malas hierbas y mejorar la estructura física del suelo, a la vez de facilitar nutrientes a los cultivos a través de la fijación de nitrógeno atmosférico por bacterias diazótrofas adaptadas e inoculadas artificialmente.

Con esta acción se pretende dar solución a un problema medioambiental y de salud pública de "gran importancia" en la Albufera de Valencia, convirtiendo la paja de arroz, que actualmente es un subproducto/residuo de origen agrícola, en un nuevo insumo, dotado de alto valor añadido, que pueda ser trasladado al mercado agrícola. Todas las tecnologías desarrolladas podrán ser replicadas en otras áreas de producción arrocera, tanto a nivel nacional como internacional.

USO RENTABLE

La paja de cualquier cereal se usa en la ganadería pero la del arroz no vale para nada y nadie la quiere por lo que hay que buscar un uso por el que valga la pena pagar y eso es lo que propone este proyecto, un uso rentable, ha detallado López.

El objetivo principal del proyecto es el desarrollo de un "mulch inteligente" confeccionado con paja de arroz, a la que se le incorporarán cultivos de bacterias promotoras del crecimiento de las plantas para incrementar las ventajas agronómicas de su uso.

Dentro del alcance del proyecto se realizará una evaluación agronómica, que permitirá cuantificar las ventajas económicas que esta técnica puede reportar a los agricultores, así como el estudio y optimización de la mecanización integral de todos los procesos, con el propósito de reducir al máximo los costes de su uso.

El proyecto busca optimizar la recogida, transporte y reparto de la paja; definir y objetivizar los beneficios para el agricultor, lo que desarrollarán dos departamentos de la UPV y definir la bacteria, su multiplicación e implementación para lograr fertilizante.

Este tipo de coberturas se usan en otros países y ya las ha puesto en práctica en campos de agricultura ecológica, obteniendo un resultado positivo, López, quien lidera también 'El tomate tranquilo' dedicado a llevar a domicilio verdura y fruta sin residuos de plaguicidas y recolectadas el mismo día que se sirve, perfectamente madura.

EL responsable de Girsa ha señalado que saben tanto el coste de recogida y el beneficio que va a generar pero hay que certificarlo a través de un proyecto de investigación para definir cuál es el ahorro que podría tener el agricultor.

El mulch es una práctica que se hace desde la antigüedad, pero que en Valencia nunca se ha desarrollado como práctica generalizada y menos con la paja de arroz por lo que los agricultores no tienen costumbre, ni saben de este procedimiento y tienen que ser consciente de las ventajas, ya que no se descompone pero puede ser un fertilizante.

En definitiva "se trata de un mecanismo contrastado que no se ha usado aquí y con un material que es ideal pero que no se ha usado y encima se solventa el problema de la paja de arroz", ha subrayado López.

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