Tras numerosas y laboriosas gestiones, los funcionarios policiales demostraron que se trataba de una denuncia falsa al no haberse producido ninguno de los actos denunciados, según ha informado la Delegación del Gobierno en una nota de prensa.

La Policía Nacional a través de su Brigada de Policía Judicial, ha demostrado que, con posterioridad a los hechos denunciados, el terminal denunciado como sustraído estaba siendo utilizado con otro número distinto, comprobando que la usuaria del nuevo número era la misma persona que denunció en un primer momento.

Cuando los ciudadanos presentan denuncia en una Comisaría de Policía son advertidos previamente de que la denuncia falsa es un delito tipificado en el ordenamiento jurídico, tanto por escrito como por medio de carteles que anuncian que los denunciantes

pudieran incurrir en un ilícito penal.

Este tipo delictivo, presente en el Código Penal español está siendo últimamente muy utilizado con el fin de estafar a las compañías aseguradoras, por lo que la Policía Nacional está incrementando las medidas para la comprobación de los hechos delictivos denunciados en su demarcación.