'Dead Man Walking'
Imagen de los protagonistas de la ópera 'Dead Man Walking'. JAVIER DEL REAL / TEATRO REAL

Jake Heggie estrenó en 2000 la ópera Dead Man Walking, basada en el libro de la religiosa Helen Prejean que inspiró la película Pena de muerte, una producción que llega al Teatro Real y que enfrenta al espectador con la posibilidad de buscar humanidad y perdón incluso en un asesino condenado a muerte.

Esa es la experiencia de la hermana Helen Prejean, que ha asistido en Madrid a la presentación de esta ópera, una mujer a la que un condenado a muerte por el asesinato de dos adolescentes pidió que fuera su guía espiritual, un proceso que les transformó a ambos.

La religiosa fue testigo de la ejecución del asesino, Joseph de Rocher, un acto realizado con "tanto secretismo", y que fue para ella una experiencia "tan fuerte", que decidió que tenía que contarlo para que la gente fuera partícipe de lo que ocurría allí dentro, ha recordado hoy.

El Teatro Real ofrecerá seis funciones de esta ópera entre los próximos 26 de enero y 9 de febrero, con un reparto que encabeza la mezzosoprano Joyce DiDonato, en el papel de la religiosa, y el barítono Michael Maynes, que representa al asesino condenado a muerte.

Según el director artístico Teatro Real, Joan Matabosch, la ópera Dead Man Walking pone el acento mucho más el acento en la influencia transformadora de la religiosa sobre la personalidad del preso que sobre el debate ético de la pena de muerte y, en definitiva, "en el poder redentor del amor".

Con más de 300 funciones en más de 50 teatros de todo el mundo, la ópera ha captado muy bien la experiencia que vivió Helen Prejean, según ha explicado esta religiosa, que ha destacado la "profundidad y el desgarro" de su música.