Un momento del juicio al confitero de Avilés
Un momento del juicio al confitero de Avilés EUROPA PRESS

La pena, que oscila entre los 22,5 y los 25 años por este delito, deberá ser fijada en los próximos días por la magistrado-presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias, Francisco Javier Rodríguez Santocildes.

Según señalaron fuentes del TSJA a Europa Press, una amplia mayoría del jurado ha considerado además que existe la agravante de parentesco y de violencia de género. El juicio quedó visto para sentencia el pasado viernes.

A lo largo de las cinco sesiones que duró la vista, declararon agentes de Policía, testigos y médicos. Los forenses que llevaron a cabo la autopsia de Ascensión Amores, declararon que la víctima recibió "más de 30 golpes que le produjeron heridas abiertas en cara, cráneo y manos", buena parte de las cuales presentaban "signos de vitalidad", es decir que la mujer "no murió del primer golpe que recibió, sino que probablemente se fue debilitando hasta los últimos golpes recibidos en la sien y parte atrás de la cabeza que fueron los que le causaron la muerte".

Así mismo agentes de la Policía Científica que se hicieron cargo de la inspección ocular y la investigación declararon ante el juez "que la víctima recibió el primer golpe con la llave inglesa cuando estaba acostada en la cama", después se cayó al suelo y allí "siguió recibiendo golpes".

Cuando llegaron los agentes al domicilio el cuerpo de la mujer asesinada se encontraba en el suelo de su habitación mientras que el del procesado estaba en el salón semiincosnciemnte rodeado de botellas de alcohol y de pastillas.

LOS HECHOS

El lunes 25 de enero de 2016, el acusado y su esposa, aprovechando que el martes su negocio, la confitería La Duquesita, permanecía cerrado por descanso semanal, acudieron a cenar a un restaurante de la calle San Francisco, de Avilés, regresando a su domicilio en torno a las 23.00 horas. Una vez allí, tras conversar durante un rato, la mujer se acostó.

Pero más tarde, sobre las 4.00 horas ya del día 26 de enero, el acusado se habría dirigido al dormitorio conyugal y, encontrándose a la mujer dormida, le propinó, con una llave inglesa, numerosos golpes en la cabeza, provocándole un politraumatismo craneoencefálico severo que determinó su fallecimiento.

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