Este año se estrena en Asturias el Observatorio del Fraude, aunque su trabajo más duro, el de las investigaciones a los que no cumplen la ley, empezará en 2008. Su objetivo
será pillar a todo el que no cotice. Controlarán, por ejemplo, a las empresas que tienen a sus trabajadores dados de alta por menos tiempo del que trabajan, a las que pagan a sus empleados en conceptos que no forman parte de la base de cotización, a las que no cotizan por las horas extraordinarias de los empleados o a las que tienen a trabajadores en regímenes que no les corresponden, como dados de alta como autónomos porque así les sale más rentable.

El funcionamiento será sencillo: los empresarios, los sindicatos UGT y CC OO, las unidades de conciliación por despidos y los juzgados de lo social serán los encargados de dar la voz de alarma a los observadores. Dirán cuáles son las empresas que defraudan y a partir de ahí se tratará de regularizar su situación.

Los trabajadores estarán en mejores condiciones laborales y la Seguridad Social conseguirá rebajar su deuda pendiente de cobro. En Asturias, a 31 de octubre de este año, era de 32 millones de euros, la mitad de lo que debían los contribuyentes de la región en 2002 (casi 68 millones). El observatorio, en el que participa la Tesorería de la Seguridad Social, la Inspección de Trabajo y los agentes sociales, comenzará las investigaciones conjuntas en 2008. Hasta ahora dependían de la propia Inspección de Trabajo. Durante este año, este organismo abrió 1.673 expedientes, que supusieron un cobro de 8,6 millones de euros. Además, detectaron que 518 empresas tenían a trabajadores sin dar de alta en la Seguridad Social (369 extranjeros). Ahora ya están legalizados.

Subcontratas, en el punto de mira

Las empresas que subcontratan y las subcontratadas serán unas de las más vigiladas por el Observatorio del Fraude. Sobre todo, las del sector de la construcción, de los servicios y de la hostelería, que son las que tienen mayores índices de morosidad a la Seguridad Social. El Observatorio del Fraude asturiano pretende estar en funcionamiento en toda España a principios del próximo año, después de que haya superado la fase de plan piloto en Ciudad Real, Madrid, Navarra, Cádiz y Valencia.