Una niña de cinco años murió ayer a las nueve de la mañana al caerle encima los cascotes de un edificio que estaba siendo demolido en la localidad salmantina de Béjar. El accidente tuvo lugar cuando la pequeña, acompañada de su madre, acudía al colegio caminando por la calle Sol. En esta calle, una pala eléctrica estaba demoliendo un edificio. La excavadora tocó una cornisa que se vino abajo y alcanzó de lleno a la menor. La madre resultó ilesa. El Ayuntamiento de Béjar ha abierto una investigación para esclarecer lo sucedido. La empresa encargada de la demolición tenía el permiso de obra, pero al parecer no había vallado la calle para impedir que los viandantes circularan por las vías afectadas.