Nuestra tasa de abandono educativo prematuro está siete puntos por encima de la media nacional. Según el Informe Anual de la Educación 2006-2007 de la Fundación Jaume Bofill de Cataluña, en Andalucía, el 37,1% de los jóvenes entre los 18 y los 24 años dejan los estudios secundarios posobligatorios (Bachiller) sin terminar. Hace más de una década, en 1995, esta situación afectaba al 41,6% de nuestros jóvenes, y en 2000 se logró un descenso hasta el 35%. No obstante, ahora ha vuelto a repuntar. Los responsables de este estudio creen que en la región no se logra la continuidad por las deficiencias que tiene el sistema para acceder a los estudios superiores.