La Policía Local lo aplicará estos días en Zaragoza. El próximo fin de semana la Policía Local pondrá en marcha una técnica pionera. Zaragoza será la primera ciudad en hacer pruebas de consumo de drogas a los conductores que presenten síntomas de estar bajo la influencia de dichas sustancias.

Se trata de una prueba «indiciaria», según explicó el concejal delegado de la Policía Local, Carlos Pérez Anadón. En caso de dar positivo, el conductor será trasladado a un hospital para que el resultado sea contrastado con una prueba de orina.

La técnica es la misma que ya se ha empleado en carretera. Consiste en obtener una muestra de saliva con la que, en diez minutos, se podrá detectar el consumo de anfetaminas, opiáceos, cocaína, fenciclidinas, metanfetaminas o cannabis.

La sanción administrativa inmediata por conducir bajo el efecto de las drogas es una multa de 600 euros, la pérdida de seis puntos en el carné y la suspensión del mismo de uno a tres meses. En caso de haber evidencias de que con ello se ha creado un grave riesgo, pasará a ser juzgado como delito.