La edil ha señalado en un comunicado que, en condiciones normales prorrogar un presupuesto ya supone un desajuste en la gestión de una ciudad, "puesto que las cuentas de hace un año nunca pueden dar respuesta a otro año diferente, con otros problemas y otras necesidades". Asimismo, ha apuntado que "en este caso hay un agravante más, que es que el presupuesto que los jiennenses heredamos de 2017 es un despropósito del PP, porque de punto de partida alberga un déficit de 81 millones de euros y cero inversiones para la ciudad".

Gámez ha señalado que "los barrios sufren por segundo año una merma del 50 por ciento en sus partidas de mantenimiento urbano y cualquier posibilidad de enmendar políticas de empleo, a las que el PP dedicó el año pasado el 0,05 por ciento del presupuesto, se diluyen por completo".

Ha indicado que con la situación de endeudamiento que tiene el Ayuntamiento, las necesidades financieras son diferentes año a año, con lo que ya hay un primer desajuste, que es que la deuda de cada año es variable y por eso el presupuesto del año pasado "encaja con dificultad" en las necesidades de este.

"Teniendo en cuenta que el 40 por ciento de los gastos del Ayuntamiento se van en pagar préstamos, el desequilibrio solo en este capítulo ya dice mucho de los aprietos en los que nos vamos a ver este año y las constantes modificaciones que habrá que hacer", ha dicho Gámez. La edil ha lamentado que con la situación económica del Ayuntamiento "no contar con un presupuesto para el año que ha entrado que además sea real es una temeridad".

Gámez ha explicado además que el de 2017 fue un presupuesto en el que no tuvo cabida la aportación de los colectivos ciudadanos. "Fue el menos participado, y eso se notó en que el grueso de las inversiones se inventaron, nunca fueron para la ciudad y los gastos se fueron básicamente en pagar nóminas y deuda con los bancos", ha afirmado Gámez.

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