Lluvia de estrellas fugaces Perseidas sobre el Teide el 13 de agosto de 2014
Lluvia de estrellas fugaces sobre el Teide el 13 de agosto de 2014 CEDIDA

La lluvia de estrellas conocida como las Gemínidas provocó que la pasada madrugada dos bolas de fuego sobrevolaran sobre el cielo de España, una sobre la provincia de Córdoba y la otra entre las provincias de Palencia y Segovia.

Ambos fenómenos fueron detectados por los detectores que la Universidad de Huelva tiene instalados en el complejo astronómico de La Hita (Toledo) y en los observatorios astronómicos de Calar Alto (Almería), La Sagra (Granada), Huelva y Sevilla.

El complejo astronómico de La Hita ha indicado en una nota de prensa que estos detectores trabajan en el marco del proyecto Smart, cuya finalidad es monitorizar continuamente el cielo con el fin de registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar.

El análisis llevado a cabo por el investigador principal del proyecto, el profesor de la Universidad de Huelva José María Madiedo, ha determinado que la primera de las dos bolas de fuego se produjo a las 3:24 horas, a una altura de unos 101 kilómetros sobre la provincia de Córdoba, y que se extinguió cuando se encontraba a 43 kilómetros de altitud.

Una hora y media más tarde, en torno a las 4:48 horas, una segunda bola de fuego producida por las Gemínidas sobrevoló el norte del país.

Las bolas de fuego se extinguieron a 43 y 56 kilómetros de altitud respectivamente

Esta segunda bola de fuego inició a unos 100 kilómetros de altitud sobre la provincia de Palencia y se extinguió a unos 56 kilómetros de altitud sobre la provincia de Segovia.

El complejo de La Hita ha destacado que son las dos Gemínidas más brillantes registradas durante el pico de actividad de esta lluvia de estrellas de la pasada noche.

La lluvia de estrellas de las Gemínidas se produce como consecuencia de la colisión contra la atmósfera terrestre de pequeños fragmentos de roca desprendidos del asteroide Faetón.

La mayoría de estos fragmentos son tan pequeños como un grano de arena y producen estrellas fugaces al quemarse al entrar en la atmósfera a más de 122.000 kilómetros por hora, mientras que los fragmentos de roca de mayor tamaño (más grandes que una nuez) son los que generan bolas de fuego como las observadas la pasada madrugada.

Las Gemínidas pueden verse todos los años entre el 4 y el 17 de diciembre y en 2017 su máxima actividad tenido lugar en la noche del 13 al 14 de diciembre, momento en el que miles de estrellas fugaces han podido ser registradas desde los distintos observatorios implicados en el proyecto Smart.

Aunque esta actividad irá bajando, el número de estrellas fugaces que podrán verse durante las próximas noches continuará siendo significativo, ha añadido el complejo astronómico de La Hita