El Tribunal Constitucional desestimó ayer, por siete votos a cinco (de los magistrados conservadores), el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Gobierno de Aragón contra el Estatuto valenciano. Impugnaba el artículo 17.1 del nuevo texto, en vigor desde abril de 2006, que establece el derecho de la Comunitat a obtener sobrantes de agua de los ríos. La presidenta del Tribunal llamó a Francisco Camps para decírselo, y éste se lo agradeció «en nombre de los valencianos».