La escritora sevillana Ángela Bonilla.
La escritora sevillana Ángela Bonilla. TWITTER/ÁNGELA BONILLA

Ángela Bonilla se convirtió en la escritora española más joven en publicar un libro cuando solo tenía 15 años. Amnesia (Círculo Rojo) supuso su primer paso como autora en suelo editorial, tras el que siguió la segunda entrega de la novela, Realidad. Ahora, a los 18 años, lanza La Dama de la rosa, que llegará a nuestras librerías el próximo 8 de noviembre.

Esta joven sevillana, que se define como una persona "muy perfeccionista" y amante de los clásicos –especialmente de Agatha Christie y Joël Dicker–, dedicó exactamente 40 días a escribir su primera obra, que surgió a raíz de un trabajo de investigación del instituto sobre enfermedades raras. A partir de ahí, y de las recomendaciones de Google, la cabeza de Ángela se puso en marcha e ideó una historia basada en un trastorno de la memoria, un tema que "le eligió a ella" y no al revés.

A pesar de que tanto Amnesia como Realidad retratan la historia de una adolescente de 16 años, la autora asegura que no se trata de una obra autobiográfica. "No me baso en nada. Los personajes llegan a mí de una forma u otra y se van creando solos a medida que transcurre la historia. A lo mejor le he dado alguna característica de alguien que conozco o algo que he visto, pero no están totalmente influenciados por nadie".

Sí admite haberse dejado conquistar por la novela sombría de Christie para su tercer libro, La Dama de la rosa, una historia basada en un reino inventado y situado entre el norte de Francia y el sur de Inglaterra.

Se trata de un cambio radical, un "giro de 360 grados" con respecto a sus obras anteriores que habla, en palabras de Bonilla, "del poder y la seducción" y de lo que una persona "puede llegar a ser y hacer para conseguir algo".

Es decir, una novela más oscura que muestra "la maldad que realmente toda persona lleva dentro" y donde "el amor y la muerte" juegan un gran papel.

Los clásicos no los leen porque les parecen aburridos. Creo que también se debe a que nos los imponen y eso lo ven como una barrera"

A la hora de redactar estas páginas, un proceso que esta vez le llevó un año y medio, la joven se valió de los conocimientos básicos que tiene de psicología y criminología, la carrera por la que ha apostado, una mezcla perfecta para "formar personajes y darles un interior mucho más real", declara.

Bonilla, que además domina la trompa y el piano desde los 7 años, recomienda encarecidamente la lectura de autores tradicionales como Miguel Hernández o Juan Ramón Jiménez –"están para disfrutarlos, no son un tormento"– a los chicos de su edad, a quienes ve como consumidores casi exclusivos de literatura romántica o ciencia-ficción. "Los clásicos no los leen porque les parecen aburridos. Creo que también se debe a que nos los imponen y eso lo ven como una barrera. Por eso la literatura romántica la ven más atractiva, porque es más moderna, novedosa y algo que no se estudia. Pero deberían abrir un poco más su abanico de lectura y probar, porque cuando lo hagan seguro que les gustará".

Asimismo, opina que las editoriales deberían apostar por las jóvenes promesas, quienes para ella pueden "dar mucho fruto y lograr que la juventud aflore y comience a leer novela", un género que cree que ha descendido. "La gente ahora opta por lo rápido y fácil y no piensan que coger un libro, sentarse y leerlo sirve para desconectar y encontrarse con uno mismo".