La consejera Mayte Pérez con los premios literarios 2017.
La consejera Mayte Pérez con los premios literarios 2017. DGA

Los premios recuperan la dotación económica que perdieron en la pasada legislatura gracias al esfuerzo del Ejecutivo y al patrocinio de empresas privadas que se han sumado a esta fiesta de las letras aragonesas.

La consejera de Educación, Cultura y Deporte ha presidido este acto de entrega, en el que se han repartido cinco galardones. Mayte Pérez ha destacado el buen momento que viven las letras en la Comunidad, "una edad de oro", según ha definido, ejemplarizada en el reciente retorno de Aragón, con un expositor propio, a la Feria Internacional Liber o a través del monográfico que la revista Leer ha dedicado a los autores y la cultura aragoneses.

"Aragón -ha recordado la consejera- es tierra de cultura y libros. Es el lugar donde Baltasar Gracián, y los hermanos Argensola marcaron un sendero por el que Cervantes paseó, y por el cual grandes de la cultura como Goya y Buñuel recogieron la esencia para expresarla de una forma singular y universal.

Es la tierra en la que Sender, Moncada y María Moliner desarrollaron sus proyectos vitales vinculados siempre a su pasión por los libros, por la cultura". En la velada literaria también ha habido momento para la música, ya que ha estado amenizada por la actuación del grupo Musical, dirigido por Mario Lafuente.

El Premio Miguel Labordeta, que pretende estimular la creatividad literaria en castellano en el género de poesía, de poetas aragoneses o vinculados con la comunidad autónoma, ha recaído este año en el escritor José Ramón Ayllón Guerrero. El autor se ha embolsado 3.000 euros, aportados Manantiales del Piedra S.A. (Agua Fontecabras), por su obra 'Climogramas de estación emocional'.

Ayllón Guerrero nació en Zaragoza en 1953. Estudió Magisterio y, posteriormente, Periodismo en Barcelona, ciudad en la que reside. Amante de los viajes, del paisaje humano, del tiempo compartido con los amigos, de los gatos y de todo tipo de manifestación artística, según se define el autor en su web. Es autor de los libros de poesía Mástil de nubes, Donde la piel no llega y Geografía ausente, todos ellos premiados en

distintos

certámenes. Sus poemas forman parte también de diversas antologías.

Por su parte, Luis Felipe Alegre Seró ha recibido la distinción a la trayectoria profesional en el sector del libro Aragón 2016, por la difusión, a lo largo de 45 años, de la poesía a través de espectáculos, recitales y charlas en diversos escenarios, aragoneses, españoles e internacionales; por la promoción y apoyo a poetas noveles y consagrados, aragoneses y españoles; y por haber realizado numerosos prólogos y estudios críticos.

Por una vida, en suma, dedicada a la literatura y, en especial, a la poesía aragonesa y nacional con su compañía El Silbo Vulnerado. Los tres mil euros de este galardón los aporta la empresa Publimax.

El Premio al Libro mejor editado en Aragón 2016 ha sido 'La península de Cilemaga', un álbum escrito e ilustrado por Helena Santolaya y publicado por Pregunta Ediciones y que el jurado consideró no solo bien diseñado, sino también "original y coherente". En este caso, el premio económico ha sido financiado por la empresa Torraspapel S.A.

ARAGONÉS Y CATALÁN

Además, el escritor chistabín José Solana Dueso (Plan, 1946) ha asistido a este acto para recoger el Premio literario en aragonés Arnal Cavero 2017 por su obra 'El siñor de San Chuan', valorado por el jurado por su calidad expresiva y su capacidad para reconstruir en la ficción -como es propio de la narrativa histórica- episodios, personajes y contextos situados en un tiempo convulso y de alto interés por sus implicaciones de corte social.

El premio para Solana, que ha dedicado su vida a la docencia y la investigación y que se jubiló el pasado año como profesor de la Universidad de Zaragoza, también de 3.000 euros y la publicación de la obra.

Por último, el Premio literario en catalán Guillem Nicolau ha recaído en Mario Sasot, natural de Zaidín, por su novela 'Espills Trencats', un relato en el que juega un papel decisivo la memoria y la red de relaciones familiares y de vecindad tanto en el entorno rural como en el urbano -con especial presencia de las ciudades de Zaragoza y Barcelona- en la fructífera época de la Transición, con un lenguaje que recoge la riqueza y las peculiaridades del catalán de Aragón que se habla en nuestras comarcas orientales. También Sasot ha sido agraciado con 3.000 euros y la publicación de la obra.

Sasot es licenciado en Filología románica y Ciencias de la Información, y ha ejercido como catedrático de Lengua y literatura castellana en el IES Andalán de Zaragoza. Colabora habitualmente en la prensa diaria y ha dirigido durante más de 11 años la revista Temps de Franja.

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