'Toc Toc'
Los actores protagonistas de la comedia coral 'Toc toc', que llega a los cines el próximo 6 de octubre dirigida por Vicente Villanueva (3i). EFE/Emilio Naranjo

El equipo de la película Toc Toc, versión cinematográfica de la exitosa obra de teatro del mismo nombre, ha coincidido este martes en valorar el humor como "un arma muy poderosa" para "tomar distancia" y ver otro modo de resolver los conflictos, por graves que estos sean.

"Siempre que eres capaz de reírte de cualquier cosa es un éxito, porque significa que eres capaz de analizar una misma realidad con otra perspectiva mucho más inteligente", ha considerado la actriz Alexandra Jiménez, profundizando en la idea de que la situación política que vive el país tras la celebración de un referéndum en Cataluña podría requerir un cambio de perspectiva.

Jiménez, De Palma, Paco León, Adrián Lastra y Nuria Herrero, junto al director y guionista Vicente Villanueva, charlaron sobre la película, que llegará a los cines el próximo viernes 6 de octubre.

Con la comedia como bálsamo para cualquier cosa, el equipo de Toc Toc certifica que la risa "tiene como primera consecuencia la empatía, y de eso sí que hace falta mucho en este país", abunda Paco León.

Los actores interpretan a un grupo de pacientes que se reúnen en la consulta de un afamado psiquiatra con la intención de que sus métodos revolucionarios consigan ayudarles con sus Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC) que les impiden llevar una vida normalizada.

Rossy De Palma entiende que los comportamientos de los personajes provoquen carcajadas, porque "el ridículo existe", dice, aunque cita a Pessoa para puntualizar que "el ridículo sólo existe para los demás, siempre que ellos lo quieran", sin olvidar, dice, "que hablamos de un trastorno real, y eso necesita una terapia".

Paco León es Emilio, que sufre aritmomanía, "o sea que no puede hacer las cosas sin hacer cálculos sobre ellas, y también un poco de síndrome de Diógenes"; Adrián Lastra, un histérico de la simetría y el orden que no puede pisar las rayas del suelo, y Nuria Herrero, una monitora de gimnasia que repite las cosas.

Y, por último, un hombre encantador que no puede evitar insultar y blasfemar en cuanto se descuida, interpretado por el multipremiado actor argentino Oscar Martínez (El ciudadano ilustre).