Pilar Garrido
Una imagen de Pilar Garrido difundida durante su búsqueda. EFE

 Los padres de Jorge Fernández, acusado del homicidio de su esposa, la española Pilar Garrido, en el noreste de México, han ofrecido una recompensa por información "útil y veraz" que lleve a la captura de los "verdaderos asesinos" de su nuera.

El padre de Jorge Fernández aseguró en una conferencia de prensa desde la casa de su hijo en la capital de Tamaulipas que el monto de la recompensa es reservado e insistió en que su hijo es inocente. Dijo que las autoridades "se equivocaron" con su hijo, que cumple en estos momentos dos años de prisión preventiva, y por ello la oferta de la familia va dirigida a quienes pudieron ver algo sospechoso en relación a la desaparición y asesinato de su nuera.

Fernández insistió en que "hay muchas incongruencias en la investigación por parte de la fiscalía" estatal, aseguró que las van "a tumbar una a una", y lamentó la ausencia de otras líneas distintas a la de su hijo como autor del asesinato.

"Le vamos a ayudar al Gobierno de Tamaulipas" con esta recompensa, apuntó la suegra de Pilar, Adriana González, quien lamentó la actual situación del estado y el creciente número de desapariciones.

La fiscalía de Tamaulipas, uno de los estados más peligrosos del país, acusó al esposo de Pilar Garrido de golpear y estrangular a su mujer, dejando el cadáver al lado de una carretera cuando volvían de pasar unos días en la playa.

No obstante, Fernández siempre sostuvo que regresaba junto con su esposa e hijo el 2 de julio pasado en auto cuando dos hombres los interceptaron para intentar robarles el automóvil, pero acabaron llevándose a su mujer, de 34 años.

El padre del presunto asesino afirmó que su hijo estaba "deshecho" y que la misma noche del 2 de julio lo acompañó a presentar la denuncia de la privación de la libertad de Pilar.

Recordó que su hijo señaló como los autores a "unos muchachitos de entre 15 y 18 años", quienes -aventuró- pudieron haberse "asustado" por el amplio operativo de búsqueda implementado tras la desaparición, y "no pidieron recompensa y la mataron".

El 26 de julio las autoridades encontraron unos restos óseos en un paraje cercano al lugar de los hechos, en la carretera entre Ciudad Victoria y el balneario de la Pesca, y las pruebas de ADN demostraron semanas después que eran los de Garrido.