El Grupo Municipal Socialista en Madrid exigió al área de Gobierno de Medio Ambiente del Ayuntamiento de la capital que retire el chirimbolo situado en la mediana de la calle Princesa, en la confluencia con la calle Quintana, porque "supone un atentado contra la estética y el patrimonio cultural e histórico, al haber sustituido al monumento a Agustín Argüelles", retirado por el Consistorio el día 7 de marzo de 2006 al sufrir desperfectos como consecuencia de un accidente de tráfico.

En su afán por poner chirimbolos se le ha ocurrido colocar uno junto al pedestal de una estatua histórica

El concejal socialista de Medio Ambiente, Pedro Santín, consideró que se está ante un nuevo "atropello cultural" del Gobierno municipal, porque "malo es el hecho de que la estatua no se haya repuesto después de estar más de 18 meses en el depósito municipal, pero peor es que el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, en su afán por poner 'chirimbolos' en cualquier sitio, no se le haya ocurrido otra cosa que colocar un soporte publicitario junto al pedestal caído de una estatua histórica".

"Si la estatua vuelve algún día a su pedestal -afirmó el concejal-, Argüelles y el chirimbolo compartirán la misma mediana, y al ser ambos de la misma altura, el soporte publicitario ocultará el monumento".

Moncloa-Aravaca

Sin embargo, "si por el contrario, como parece probable, la estatua no vuelve a su sitio, el 'chirimbolo' ocupará definitivamente el lugar de un monumento madrileño con el máximo nivel de protección histórico-artístico que tiene carácter emblemático para uno de los barrios más representativos del distrito de Moncloa-Aravaca como el de Argüelles", añadió Santín.

Es una borrachera publicitaria, consentida y alentada por el PP

Por ello, el edil socialista pidió que no se aumente la publicidad en las calles de la ciudad, sino que se reduzca y se racionalice. "Estamos ante una auténtica borrachera publicitaria, consentida y alentada por el Partido Popular en el Ayuntamiento, que es necesario frenar por la salud mental de los madrileños", señaló.

El concejal denunció asimismo que ya existían 5.700 chirimbolos en la ciudad y que ahora colocarán otros 890 nuevos soportes en unas calles "que ya están muy contaminadas desde el punto de vista estético y paisajístico". "En los próximos años, las calles de Madrid soportarán una superficie publicitaria de 10.000 metros cuadrados", concluyó Santín.