Charlie Gard
Connie Yates y Chris Gard, los padres de Charlie Gard, presentando una petición y una recogida de firmas ante el Great Ormond Street Hospital de Londres para que su hijo reciba un tratamiento experimental. ANDY RAIN / EFE

El hospital inglés en el que se todavía está ingresado el pequeño Charlie Gard ha trasladado al juez este martes la imposibilidad de que el menor pueda regresar a casa en sus últimos momentos, tal y como solicitaban sus padres, debido a que el sistema de ventilación asistida que requiere solo puede ser facilitado en el centro médico, según ha informado Reuters.

Los progenitores del menor afectado de una rara enfermedad genética, Yates y Chris, anunciaron este lunes que abandonarían la batalla legal para intentar impedir que se desconecte a su hijo y permitir que recibiera un tratamiento experimental. Sin embargo, este martes han regresado al juzgado para determinar las bases de un plan de cuidados para el final de su vida.

"Debe ser seguro, evitar cualquier dolor a Charlie y proteger su dignidad. Al mismo tiempo, debe atender los deseos de sus padres en relación al momento y lugar de su fallecimiento", señala el texto remitido al juzgado por los abogados del hospital.

Debe ser seguro, evitar cualquier dolor a Charlie y proteger su dignidad

Los padres de Charlie también exigían que el menor pudiera pasar los últimos días en su casa, con ellos y el resto de la familia. Sin embargo, el documento enviado por el centro médico apunta que la ventilación artificial de Charlie sólo puede atenderse en el pripio hospital. "Charlie es un menor que requiere un tratamiento altamente especializado y su cuidado no puede ser simplificado", añade.

Yates y Chris Gard habían denunciado ya con anterioridad que el hospital estaba poniendo obstáculos para que el menor pudiera morir en su casa, a lo que el centro médico ha respondido que la habría gustado que Charlie regresase a casa si esto hubiera sido posible. Pero que no está por la labor de permitir que pueda fallecer en su casa.