Entrevista de trabajo
Entrevista de trabajo en la oficina. INFOJOBS

Un proceso de selección de personal es casi una guerra. Y nuestra mente debe estar preparada. Lograr una entrevista de trabajo ya es un logro en sí mismo. Hay que tomárselo muy en serio, por lo que su preparación a todos los niveles, también psicológicamente, requiere de tiempo y dedicación. La entrevista de trabajo es el momento clave. Hay que causar una buena impresión y dejar huella. Debemos transmitir seguridad en las respuestas y en las preguntas.

Los expertos aseguran que nuestro estado de ánimo va a ser decisivo a la hora de proyectar lo mejor de nosotros mismos en un proceso de selección. Sin embargo, es habitual que pensamientos como "no lo voy a conseguir", "se darán cuenta de que estoy depre", "otros candidatos son mucho mejores que yo", etc., se instalen en la mente de quien busca empleo, provocando una reducción sustancial de sus posibilidades de éxito.

TISOC Coaching, escuela de coaching en español, enumera una serie de pautas para aquellos que deseen prepararse psicológicamente para los procesos de selección de personal:

  • Usar la imaginación. Nuestro cuerpo responde prácticamente igual ante un pensamiento que nos genera pánico que ante una situación real de pánico. Para manejar con éxito las situaciones de tensión es buan idea crear un escenario en tu mente. Visualiza la entrevista, el lugar a donde vas a ir, las conversaciones que vas a tener.  Obsérvate. Mira tu actitud, tu postura.  En la misma visualización crea situaciones que generen tensión y resuélvelas con éxito. Crea soluciones, busca opciones, imagina que la entrevista va muy bien.
  • Creer en uno mismo. Las creencias son potenciadoras o limitadoras. ¿Qué opinas acerca de ti mismo? Es recomendable que vayas a la entrevista convencido de tus recursos, y habiendo meditado acerca de lo que sabes y lo que no sabes, ante todo honestidad.
  • Evitar ir a la entrevista con el estómago lleno.  La digestión  precisa de energía para  realizar sus funciones. Una comida copiosa requiere una mayor aportación de sangre en aparato digestivo. La somnolencia y la disminución del riego sanguíneo cerebral  no tardarán en aparecer.
  • Hacer ejercicio físico los días previos. Una actividad física hecha de forma habitual nos aporta grandes beneficios, además de los físicos (cardiovascular, articular, muscular, etc.) reduce la ansiedad, estimula las conexiones neurológicas, aumenta la capacidad de reflexión, agiliza las ideas, nos aporta mayor serenidad... todo ello vital para tener una entrevista exitosa.
  • Practicar la relajación y estiramientos. Aprende a soltar los músculos, a distenderte. Realiza estiramientos. Una tensión continuada provoca una disminución de aporte sanguíneo, bloquea las ideas y aumenta la rigidez. Un cuerpo rígido piensa menos,  es más lento.
  • Generar actitudes de agradecimiento, por lo que tienes, por las personas, por los éxitos, por las oportunidades de mejora. La queja nos impide ver más allá, nos desenfoca la visión y nos conduce a dar importancia a lo que es irrelevante.