Manifestaciones tras la condena a Lula
Manifestantes a favor (izq.) y en contra (dcha.) de la condena contra el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva discuten en Sao Paulo (Brasil). SEBASTIÃO MOREIRA / EFE

La defensa del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo este miércoles que la condena que recibió el líder político por corrupción y lavado de dinero es "especulativa", y afirmó que las pruebas que demostraban su inocencia fueron "ignoradas" y tratadas de manera "superficial".

"La defensa viene a manifestar la más profunda indignación con la aprobación de una condena que desprecia las pruebas de inocencia que se habían anexado al proceso", declaró el abogado Cristiano Zanin Martins en una rueda de prensa en Sao Paulo.

Lula fue condenado este miércoles en primera instancia a nueve años y seis meses de prisión por el juez federal Sergio Moro por un caso de corrupción asociado a la red que operó en la estatal Petrobras, pero la sentencia aún no es firme y deberá ser ratificada por un tribunal superior.

Zanin Martins, acompañado por otros miembros de la defensa, afirmó que Lula, quien hasta el momento no se ha manifestado públicamente, "está bastante sereno, pero como cualquier persona que está condenada sin pruebas existe una indignación natural".

Para los letrados de la defensa, la condena es "especulativa, desprecia las pruebas de inocencia" y "da valor" a la confesión "informal" de Leo Pinheiro, expresidente de la constructora OAS, implicada en el asunto, también condenado en el caso. "Cualquier juez reconocería la inocencia" de Lula, opinaron.

Recurso

El juez Moro dio por probado en la sentencia que el expresidente recibió 2,25 millones de reales (unos 700.000 dólares) en concepto de sobornos, los cuales se habrían materializado en la reserva y reforma de un apartamento tríplex en el balneario de Guarujá, en el litoral del estado de Sao Paulo.

Sin embargo, la defensa dijo que el inmueble citado fue transferido por OAS a un fondo controlado por la estatal Caixa Económica Federal. "La sentencia, de 962 párrafos, dedicó solo cinco para la prueba que la defensa hizo sobre la inocencia", resaltó Zanin Martins.

Esa prueba será la "base del recurso" que interpondrán en el tribunal de segunda instancia, que deberá pronunciarse sobre el caso a mediados o finales de 2018 y donde los abogados esperan que "esta página negra" sea "revertida".

"La prueba está materializada en el hecho de que el apartamento jamás estuvo bajo la disponibilidad de Leo Pinheiro para entregar a Lula" y que el primero dio tal versión "para agradar al juez" y sin mostrar "ningún documento" al respecto.

Cuatro causas más

Esta es la primera condena que recibe Lula, quien responderá sobre este caso en libertad, pero que aún afronta otras cuatro causas penales abiertas por la Justicia, la mayoría de ellas relacionadas con el caso Petrobras.

"La sentencia confronta con la Constitución, con los tratados internacionales y con las leyes brasileñas. Es ilegítima y creemos que será revertida en algún momento", denunció la defensa, y anunció que "será impugnada de todas las formas posibles".

Lula, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, se convirtió este miércoles en el primer expresidente del país en ser condenado penalmente por la Justicia.

Manifestaciones

Mientras, manifestantes a favor y en contra de la condena salieron este miércoles a las calles de Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña, y la Policía Militar tuvo que intervenir para evitar posibles enfrentamientos.

Una protesta programada inicialmente en la céntrica Avenida Paulista para pedir la renuncia del presidente brasileño, Michel Temer, acorralado por escándalos de corrupción, terminó siendo relegada por las concentraciones de simpatizantes y detractores de Lula.

Al final de la tarde, simpatizantes de Lula convocados por las centrales sindicales y movimientos sociales se reunieron en las afueras del Museo de Arte de Sao Paulo (MASP) para su expresar apoyo al exgobernante, de 71 años.

A menos de una manzana, frente a la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), la más influyente patronal del país, otros movimientos contrarios al líder sindical se reunieron para celebrar la condena con banderas de Brasil y carteles a favor del juez Moro pidieron la prisión inmediata de Lula.

La Policía Militarizada del estado de Sao Paulo, que no informó sobre el número de personas en las protestas, realizó bloqueos preventivos para evitar enfrentamientos entre los manifestantes que no dejaron de provocarse durante las cuatro horas de concentración.