Un grupo de simpatizantes del Gobierno de Venezuela (chavistas) logró este miércoles forzar el portón e irrumpir en la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, y causó heridas a varios diputados que se encontraban en el recinto para una sesión en conmemoración del Día de la Independencia del país.

Decenas de personas, algunas encapuchadas, entraron con palos y tubos y vestidas de rojo en los jardines del Palacio Legislativo y detonaron cohetes de fuegos artificiales, desatando el caos, según constató un equipo de la agencia AFP. Uno de los hombres portaba un arma de fuego.

Periodistas que cubrían el acto fueron obligados por los partidarios oficialistas a dejar de grabar y de tomar fotografías, y a salir del Palacio Legislativo. Algunos, como al fotógrafo de la agencia Efe Cristian Hernández, fueron despojados de su equipo de trabajo y agredidos por el grupo violento.

Legisladores de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), coalición opositora, indicaron que el grupo, que entró en el Parlamento en torno al mediodía (hora local), llevaba desde primera hora merodeando por la zona. Estas personas se encontraban frente al edificio legislativo en un "plantón" de seis horas en rechazo a la oposición.

El diputado opositor José Manuel Olivares denunció en Twitter la entrada de "grupos paramilitares" en el Parlamento, en un mensaje que publicó junto a dos fotos en las que puede verse al parlamentario Armando Armas con sangre en la cabeza y parte de su camisa.

Además de Armas, la cuenta en Twitter de la Asamblea Nacional informó de que habían resultado heridos los diputados Américo de Grazia, Luis Carlos Padilla, Leonardo Regnault y Nora Bracho. Siete trabajadores de la Cámara también fueron lesionados.

De Grazia, que quedó tendido en el suelo con heridas en el rostro y el cuerpo, logró ser trasladado a un centro médico para ser evaluado, pero no sin que antes la ambulancia tuviera problemas para salir.

El grupo de cerca de 30 personas fue expulsado por los miembros de seguridad de la Asamblea pero las entradas y salidas de la Cámara permanecieron tomadas por los oficialistas durante varias horas.

La sede permaneció sitiada desde media tarde, con todos los accesos bloquedos por los asaltantes, algunos de ellos incluso armados con palos y armas de fuego. Finalmente, pasadas las 18.00 h (hora local), los 120 trabajadores, 108 periodistas y 94 diputados opositores que se encontraban en la sede pudieron abandonar la cámara, tras más de siete horas de asedio, según informó el Parlamento

Los opositores responsabilizaron al cuerpo militar que custodia el edificio de permitir el acceso de los manifestantes para impedir que se celebrara la sesión.

Maduro condena los hechos

El incidente se produjo mientras el presidente, Nicolás Maduro, encabezaba un desfile militar en el paseo de Los Próceres, en el complejo Fuerte Tiuna, en Caracas.

Al enterarse de lo ocurrido, Maduro condenó estos hechos violentos y pidió que se investiguen.

"Yo condeno absolutamente esos hechos, hasta donde los conozco en este momento. Yo no voy a ser nunca cómplice de ningún hecho de violencia. Los condeno y he ordenado su investigación y que se haga justicia", afirmó el jefe de Estado.

No es la primera vez

No es la primera vez que la sede legislativa sufre un ataque desde que la MUD ostenta la mayoría parlamentaria, a raíz de las elecciones parlamentarias de 2015, que cambiaron el equilibrio de poder en el Congreso tras décadas de hegemonía chavista.

Estos incidentes se enmarcan en la ola de violencia que recorre Venezuela por la represión de las manifestaciones opositoras. Desde abril, cuando comenzaron las protestas de la MUD, unas 90 personas han muerto y miles han resultado heridas, de acuerdo con la Fiscalía.

La MUD, apoyada por la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, y por la Organización de Estados Americanos (OEA), acusa a Maduro de interferir en los demás poderes del Estado para mantenerse en el Palacio de Miraflores. El chavismo, por su parte, denuncia un "golpe de Estado".

Referéndum del 16 de julio

Tras los incidentes, y mientras los simpatizantes del Gobierno mantenían sitiada la sede legislativa, el hemiciclo aprobó la convocatoria de un referédum el próximo 16 de julio para consultar a los venezolanos su rechazo o apoyo a la Constituyente impulsada por el presidente.

El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, el opositor Freddy Guevara, informó de que "con el quórum reglamentario" se aprobó el acuerdo que convoca "al pueblo de Venezuela para que decida el 16 de julio el destino de este país".

El parlamentario explicó a los periodistas que el mecanismo fue invocado de acuerdo a los artículos 5, 70, 71, 333 y 350 de la Constitución. El artículo 71 establece que "las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo consultivo por iniciativa del presidente" en consejo de ministros, y "por acuerdo de la Asamblea Nacional, aprobado por el voto de la mayoría de sus integrantes".