La capacidad creativa de los ingenieros españoles ha aportado al desarrollo mundial algo más que la fregona a lo largo de los siglos.

En España voló en 1923 el autogiro diseñado por Juan de la Cierva y ahora se ultima un nuevo avance en el terreno de la aeronáutica, el helicóptero adaptativo avión (HADA).

Al no contar con tripulantes, el aparato permite cubrir durante más tiempo amplias distancias en misiones de vigilancia

Se trata de una aeronave no tripulada con aspecto de helicóptero que también despega y aterriza en vertical. Al igual que el autogiro, el HADA dispone de un rotor superior y otro de cola. Sin embargo, este aparato esconde una innovación bajo el fuselaje: unas alas que se pueden desplegar en pleno vuelo para convertirlo en un avión impulsado por una hélice de cola.

Maniobra y autonomía

El padre de este nuevo aparato, el ingeniero del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) Manuel Mulero, explica que la gran ventaja de HADA está en que ofrece "la maniobrabilidad sobre el terreno y la facilidad de vuelo en punto fijo de un helicóptero, además de una mayor eficiencia de autonomía y velocidad en vuelo de crucero, propias de un avión".

Al no necesitar tripulantes que se cansen o cuya vida corra peligro, este aparato permite cubrir durante más tiempo amplias distancias en misiones de vigilancia marítima y de fronteras, así como operaciones de riesgo como la extinción de incendios.

Esta aeronave, en fase desarrollo, se presentó en sociedad este martes, durante una jornada en la Real Academia de Ingeniería. Es el proyecto estrella del programa Plataforma Ligera Aérea de Tecnologías Innovadoras (Platino) y en él participan hasta 40 empresas y entidades de todo el país.

Vigilancia y control remoto

Estas aeronaves irán equipadas con cámaras de infrarrojos y radares y, dependiendo del tamaño en que se fabriquen, pueden despegar y ser manejadas desde puestos de control instalados en buques de la Armada o patrulleras de Salvamento Marítimo o de la Guardia Civil. Es decir, que pueden enviar imágenes en tiempo real para detectar, por ejemplo, la presencia de cayucos.