Uno de cada cuatro delitos se queda sin resolver, así lo aseguró ayer el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, en la inauguración del Congreso Internacional de Criminología y Derecho Penal, que se celebra en Alicante hasta mañana.

Castellano habló de la necesidad de formar a los profesionales para hacer frente a las nuevas formas de criminalidad.

En este sentido, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat, Juan Luis de la Rúa, alertó de que los delitos son cada vez más crueles y violentos.

«Los carteristas son ahora artistas», ironizó De la Rúa, para ilustrar que hasta hace unos años lo que sembraba el pánico entre la sociedad se ha convertido en un delito menos grave, en comparación con los robos con violencia, la violencia de género o el crimen organizado, que tanta incidencia tiene, sobre todo, en la Vega Baja, señaló, como consecuencia de los cambios sociales.

Para hacer frente a esta lacra, De la Rúa abogó por la unificación de criterios en materia penal y mostró su preocupación para preservar el equilibro entre los valores de libertad y seguridad en pro de atacar las nuevas formas delincuencia.

A su juicio, este tipo de delitos hace que se prime más la seguridad, pero los juristas tienen que defender el principio de libertad.

Durante la mesa redonda contra la violencia de género, la Síndica de Greugues, Emilia Caballero, pidió a jueces y fiscales que no autoricen visitas de maltratadores de mujeres a sus hijos.

Y alertó de que empresas de cualquier negocio se encargan de la atención a maltratadas y no tienen la suficiente especialización.