Ángel Luis Blanco lleva tres años ejerciendo de mediador familiar en Sevilla. «Mi misión es hacer de puente entre dos personas que han perdido la capacidad de comunicarse», dice este abogado de familia que ve en la Ley de la Mediación Familiar, cuyo proyecto aprobó ayer el Consejo de Gobierno, el futuro para resolver conflictos entre miembros de la misma familia.

Este procedimiento extrajudicial, más rápido y barato que pasar por los juzgados, trae una novedad bajo el brazo: los mediadores velarán por el derecho de los abuelos a ver a sus nietos cuyos padres se hayan separado o divorciado. La futura ley, que podría funcionar a final de 2008, contará con 1,8 millones de euros en 2009.

Así será la norma:

¿Quién puede solicitar la mediación? Voluntariamente las personas casadas, parejas de hecho, parejas sin vínculo legal pero con hijos y familiares de hasta el tercer grado de cosanguinidad, personas adoptadas o acogidas y sus familias biológicas o los que ejerzan la tutela sobre menores o discapacitados intelectuales.

Conflictos a resolver. Separaciones, divorcios, disoluciones de parejas de hecho, manutención y cuidado de personas dependientes, relaciones de menores con sus parientes, tutores o guardadores y ejercicio de la patria potestad o tutela.

Excluye. Situaciones en las que exista violencia o maltrato sobre la pareja, hijos u otro familiar.

Precio. Será gratis para quienes cumplan los requisitos que rigen la asistencia jurídica gratuita. El resto, abonarán unas tarifas.

Mediadores. Serán imparciales y especializados en Derecho, Psicología o Trabajo Social. La norma prevé para estos profesionales sanciones de 300 a 15.000 euros.