Casi mil personas mueren cada año en España mientras desempeñan su trabajo, un dato que nos posiciona a la cabeza de Europa en cuanto a accidentes laborales a pesar de que la cifra se ha reducido un 21% en los últimos años.

Con la intención de continuar reduciendo este macabro saldo, el Gobierno ha destinado 3,5 millones de euros para una campaña de publicidad con la que se pretende prevenir los accidentes en el trabajo.

Bajo el lema "365 días sin accidentes de trabajo son buenos días para todos", la campaña se dirige con un "tono amable" tanto a empresarios como a trabajadores.

Durante su presentación, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, pidió "complicidad y cooperación" a los medios de comunicación para extender la idea a toda la sociedad, ya que los "inaceptables" costes humanos que suponen los accidentes laborales son una de las "principales preocupaciones del Gobierno".