En Perú hay una visita imprescindible, «no puedes pasar por allí y no estar en una de las maravillas del mundo: el Machu Picchu», coinciden en señalar los dos amigos. A partir de ahí, todo va por gustos. «Los que prefieren costa pueden ir al litoral; buenas vistas, playa y mar, en zonas como Ancón, Puente Hermosa, San Luis o el Valle de Paracas, allí hay turistas todo el año», aseguran.

Para los que se inclinan más hacia la sierra, tampoco faltan propuestas. «Hay muchos grupos que van a disfrutar allí del alpinismo y del senderismo, en Arequipa, por ejemplo, o en Cuzco o Huarás. Hay muchas peñas y también hay un lugar, en Pastoruri, donde hay nieve y se puede esquiar».

Si la opción es la selva; «no te puedes olvidar de que por ahí pasa el amazonas», recuerdan. «Si a alguien le gusta el calor, hay mínimas de 32 grados todo el año, se puede pasear por el río en canoa en la zona de Pucallpa o en Tarapoto, es todo vegetación».

A dos amigos que tanto añoran su tierra no se les podía pasar recomendarnos un plato, «el ceviche: pescado crudo, macerado en limón, ajo y rocoto picante. El pimiento de padrón de aquí, eso no es picar», ríen.

Pero tampoco dejes de ver...

La laguna de Yanganduco. Los incas lo creían mágico y quien se bañaba allí rejuvenecía y se sentía más vital.

El mercado de Abancay. Está en Lima y no es turístico. Encuentras de todo, tal y como lo compran allí.

Christian y Jonathan

Tienen 29 y 30 años. Son de la capital, de Lima, y reconocen que echan de menos su tierra, sobre todo la comida y la gente. Están en Valladolid para estudiar.