Firmaron un pacto de no competencia y, de este modo, por ejemplo, un cliente vizcaíno de la BBK no tiene a su alcance los servicios y ofertas bancarias del resto de cajas de ahorro vascas: la Kutxa y la Caja Vital. Al mismo tiempo, tampoco puede ir a su entidad en otro territorio vasco que no sea Vizcaya. Y la situación es igualmente aplicable para un guipuzcoano y un alavés.

Ahora, las cajas de ahorro vascas –además de la Caja de Ahorros de Navarra – tendrán que pagar una multa de 24 millones de euros por mantener durante 15 años lo que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) –el organismo competente– ha llamado «un pacto de competencia y coordinación de sus comportamientos competitivos frente a terceros».

De otro modo, las cajas se habían aliado formando un «cártel ilegal», la infracción más grave prevista en las normas de la defensa de la competencia. El hecho de que ninguna de las cajas sancionadas haya abierto entre 1990 y 2005 una sucursal en los territorios de sus rivales demuestra, según la CNC, la materialización de ese acuerdo. Aunque la CAN rompió el acuerdo y abrió sucursales en Euskadi.

«Si no hay sucursales de las cajas en el resto de territorios, cada una manda en su territorio y puede marcar las pautas», explica Iñaki Velasco, técnico de la asociación de consumidores EKA-OCUV.

LA CNC se refiere, precisamente, a «la limitación de productos y servicios y añade que las cajas habían fijado precios y otras condiciones comerciales (como tipos de interés a promotores inmobiliarios) e intercambiaban información para «mantener las cuotas de mercado». La BBK y la Kutxa deberán pagar siete millones, la Vital, cuatro y la CAN, seis millones.

Un paso que acelerará la fusión

La sanción a las cajas vascas servirá, o para acelerar su fusión o para iniciar una competencia real de forma inmediata, según explicó ayer a este periódico Aitor Beldarrain, representante de la asociación de usuarios de banca, Ausbanc. Ayer, precisamente, la Kutxa anunció la apertura de su sede en Pamplona, que será la quinta en Navarra. Mientras tanto, la Cámara de Comercio de Bilbao advirtió de las desventajas para la economía en el caso de que no se lleve a cabo la fusión.