Un tiroteo en una discoteca mexicana que celebraba un festival de música electrónica se ha saldado con al menos cinco muertos y quince heridos. Cuatro de los fallecidos formaban parte del equipo de seguridad del BPM Festival, el certamen de música que este martes cerraba su décima edición en el club Blue Parrot de Playa del Carmen, en el caribe mexicano.

Las autoridades identificaron a los muertos como el canadiense Kirk Wilson, supervisor de seguridad del BPM; al italiano Daniel Pessina, del personal del festival, a la estadounidense Alejandra Margarita Villanueva y a los mexicanos Rafael Antonio Peñaloza y Francisco Murillo.

El fiscal explicó que dentro del local había mucha gente armada, y que gran parte de los heridos fueron causados por el equipo de seguridad durante el fuego cruzado.

En concreto, los hechos han ocurrido en la última sesión del festival de música, organizada por la empresa española Elrowen la discoteca Blue Parrot.

De acuerdo con las primeras pesquisas, un atacante disparó mientras que otras dos personas habrían también participado en el suceso, aunque sin abrir fuego. Tres personas fueron detenidas cerca de lugar de los hechos poco después del suceso, que tuvo lugar cerca de las 3.00 hora local (9.00 hora peninsular española), sin que de momento se haya podido esclarecer su posible participación en los hechos.

El narcotráfico, "todo el mundo lo sabe"

El fiscal del estado mexicano de Quintana Roo, Miguel Ángel Pech Cen, descartó que el tiroteo se tratara de un ataque terrorista. A falta de conocer la causa de la tragedia, la hipótesis que ha ganado más fuerza con las horas, especialmente entre los habitantes de Playa del Carmen, es que fue una disputa sobre la venta de drogas en la discoteca la que provocó el tiroteo.

"Hay mucha droga, en la calle 12 (donde se ubica el Blue Parrot) corre a raudales. Ayer mismo un asistente del evento fue al baño de la discoteca y le sacaron toda una gama de drogas", declaró una residente española en Playa del Carmen que prefirió mantener el anonimato.

Explicó que un conocido se encontraba presente anoche en el local y pudo salir ileso del suceso, durante el que escuchó unas 15 detonaciones.

Al salir del lugar le comentaron que "el suceso había surgido porque había intentado entrar un vendedor de otro cartel y lo habían expulsado y volvió para vengarse", indicó.

La testigo afirmó que en esta ciudad turística la presencia del narcotráfico es un secreto a voces. "Todo el mundo lo sabe, de vez en cuando hacen una redada y listos. Pero hay mucha policía implicada, taxistas metidos en el negocio", concluyó.

Retransmisión en directo

La cadena musical EMACU TV se encontraba retransmitiendo el festival en dicha discoteca y colgó en Twitter los momentos de pánico y caos vividos en el interior y exterior del local durante el tiroteo.

También el DJ Jackmaster, que actuaba en el festival, ha narrado en las redes sociales lo ocurrido: "Alguien ha entrado en la discoteca en Playa del Carmen y ha abierto fuego. Cuatro o cinco muertos y muchos heridos. Quedaos en vuestro maldito hotel si estáis aquí en el (festival) BPM".

El turismo, ¿en peligro?

El club Blue Parrot, ubicado en la Quinta Avenida, se encuentra a pocos metros de la playa y cerca de los hoteles y restaurantes de este destino turístico internacional. El BPM, considerado el festival de música electrónica por excelencia del Caribe, congregó en la edición de 2016 a 70.000 personas, en su mayoría turistas extranjeros.

Este año el pase para los diez días del festival costó casi 850 euros por diez días, un precio muy elevado para los mexicanos.

Por ello, desde Playa del Carmen varias voces ya alertaron este lunes del impacto negativo que este suceso puede tener en el turismo, el motor de la localidad y una industria vital para México.

Al respecto, el secretario mexicano de Turismo, Enrique de la Madrid, lamentó vía Twitter los hechos violentos y consideró "prioritario garantizar la seguridad de los turistas mexicanos y extranjeros en todo el territorio nacional".

Unas 60 personas marcharon hacia la discoteca y colocaron flores y velas en la puerta para pedir por las víctimas mortales y por la paz y seguridad en esa región turística de México.

"Estamos tristes y preocupados por la inseguridad y la violencia que se vive. Lo único que queremos es paz, todo el mundo es bienvenido aquí", aseguró Adán Montes, quien lleva siete años viviendo en la ciudad.

"Es el corazón de Playa del Carmen, de aquí no solo depende nuestra situación laboral y económica, sino también el turismo y muchas cosas más", agregó.