Turismo de paisaje
Turismo de paisaje CEDIDA

La exitosa industria turística nacional arranca el nuevo año con históricos números tras fulminar sus propias cifras en 2016. Su principal reto es, al menor, mantener la marca. A favor tiene haber recibido un claro trasvase de visitantes que han dejado de viajar a zonas del planeta que hasta hace bien poco eran competencia directa de España, a cuenta de la inseguridad en la cuenca Mediterránea (Túnez, Egipto, Turquía...). En contra aparecen las consecuencias monetarias del Brexit. Los británicos, una de las nacionalidades que más nos visitan, pierden poder adquisitivo y eso podría perjudicar a las cifras españolas este nuevo año.

A favor

Los ataques terroristas mantienen en vilo al mundo. Además de los daños personales ocurridos, el sector turístico es uno de los más perjudicados por este tipo de situaciones. Por ejemplo, el Observatorio de la Oficina de Turismo y Congresos de París estima que la capital francesa ha recibido 1,3 millones de visitantes menos en 2016, al tiempo que las reservas hoteleras han disminuido un 6%.

Además de París, hay otros destinos que están perdiendo turistas: Turquía, Túnez, Egipto... Y otros, en cambio, están ganando. Es el caso de España. Según Exceltur, más del 60% del crecimiento registrado el pasado año en el número de turistas internacionales fue por viajeros "prestados" de los mercados afectados por conflictos terroristas. La asociación calcula que desde que estalló la Primavera Árabe en 2010 han llegado 12 millones de turistas con este perfil. La nueva demanda "prestada" ya supone el 16% del total.

En contra

El efecto más inmediato que ha producido la decisión del Reino Unido de no pertenecer a la Unión Europea ha sido la depreciación de la libra frente a otras divisas; ha marcado mínimos de 30 años sobre el dólar y ha perdido más del 10% del valor frente al euro. La lectura es simple. Para los británicos, salir de vacaciones por Europa y Estados Unidos será más caro.

La agencia de calificación Moody's cree que España será uno de los países más afectados debido al posible impacto en los ingresos que recibe por el turismo procedente de las islas británicas.

Hoteles, apartamentos, compañías aéreas e inmobiliarias podrían mermar sus ingresos. Los turistas del Reino Unido son mayoritarios en España; el año pasado supusieron el 21% del total. Además, fueron los que mayor gasto realizaron: 15.336 millones de euros hasta noviembre, con una distribución diaria de 119 euros, frente a los 84 euros que desembolsaron los franceses.