Catedral de Helsinki
Un grupo de personas,en las escaleras de la catedral del Helsinki, en Finlandia. GTRES

Finlandia ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de cara a 2017: estudian si ofrecer dinero gratis durante dos años ayuda a los desempleados a volver a trabajar.

Desde el 1 de enero de 2017 y hasta 2019, el Kela, el Instituto de la Seguridad Social Nacional, distribuirá aproximadamente 560 euros cada mes a 2.000 finlandeses desempleados. Independientemente de si encuentran trabajo durante ese período, el dinero seguirá llegando al principio de cada mes. Se trata de una versión de prueba de la Renta Básica Universal (RBU), una de las teorías más populares del año pasado sobre cómo resolver la pobreza.

A través de la Renta Básica Universal, las personas reciben una cantidad estándar de dinero sólo por estar vivos. Los primeros pagos se realizarán a partir del 9 de enero.

Marjukka Turunen, jefa del departamento Legal del Kela comenta que el experimento en Finlandia persigue dos objetivos. El primero es saber si una RBU podría ayudar a limpiar el desordenado sistema de seguridad social de Finlandia.

Los más escépticos creen que la gente se sentará en el sofá de su casa todo el díaActualmente, el estado dispone de unas 40 ayudas, que se otorgan dependiendo de las necesidades específicas de cada persona. Dichas ayudas -ya sea para alguien que está enfermo, desempleado, un estudiante, y así sucesivamente- se calculan de manera diferente y deben ajustarse cuando la situación de la persona cambia."Se trata de una carga para el Kela que requiere de tiempo y mucho persona", explica Turunen. En cambio, si existiera una Renta Básica Universal podría simplicar bastante las cosas.

En segundo lugar, el experimento también proporcionará pistas para saber cómo se comportan las personas cuando reciben dinero gratis.

Los más escépticos dicen que la gente se sentará en su sofá todo el día. En cambio, los defensores de la idea afirman que la gente utilizará el dinero para mejorar sus vidas.

Por su parte, Turunen espera que este experimento empuje a unos cuantos emprendedores a dar el salto hacia el inicio de su propio negocio. "El sistema que tenemos ahora mismo no incentiva a aquellos que tratan de hacer algo", dice.

Además, se muestra optimista con respecto a los resultados del experimento y desea, que si estos son buenos, ayuden a que las iniciativas de rentas básicas ganen popularidad.

"Algunas personas podrían permanecer en sus sofás, y algunos podrían ir a trabajar. Todavía no lo sabemos", sentencia.