Jacqueline Sauvage
Imagen de Jacqueline Sauvage, la mujer de 68 años que en 2012 mató a su marido tras ser maltratada durante 47 años. EFE / ARCHIVO

El presidente de Francia, François Hollande, ha concedido este miércoles el indulto total a Jacqueline Sauvage, una mujer que en 2012 mató a su marido tras 47 años de malos tratos y que se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la violencia machista en Francia.

Sauvage fue condenada a diez años de cárcel por matar a su marido, que durante décadas maltrató y abusó de ella y de sus hijos. Poco después de comunicarse la decisión, la mujer abandonaba la prisión donde ha estado recluida y ya está en libertad.

El lugar de la señora Sauvage ya no está en prisión, sino con su familia El Elíseo indicó en un comunicado que la decisión se ha tomado en aplicación del artículo 17 de la Constitución francesa y en consulta con el ministerio de Justicia y precisó que esta pone fin de forma inmediata a su detención.

Hollande ha anunciado en Twitter el final de la pena pendiente para Sauvage. "Esta medida pone fin inmediatamente a su detención", ha dicho el mandatario, que ya había concedido en noviembre una amnistía parcial para esta mujer, de tal forma que podría haber abandonado la cárcel en abril de 2017.

"El presidente de la República ha estimado que el lugar de la señora Sauvage ya no está en prisión, sino con su familia", señaló la presidencia.

El anuncio envía una señal a las mujeres condenadas por violencia machista y hace justicia Sauvage, que en enero de 2015 vio cómo Hollande usó sus prerrogativas para reducir su condena de diez años de cárcel, había visto hasta ahora sistemáticamente rechazadas sus demandas de liberación con el argumento de que aún no ha reconocido la gravedad y la voluntariedad de su acto.

El presidente socialista le perdonó entonces parcialmente dos años y cuatro meses de pena, lo que le permitía solicitar la libertad condicional, pero los tribunales no se la habían autorizado.

Su caso cuenta con un gran respaldo popular y de numerosas personalidades y políticos y se ha convertido en símbolo de quienes solicitan que los malos tratos puedan ser considerados como un motivo de legítima defensa, atenuante que no se tuvo en cuenta en su juicio.

Para Valérie Boyer, miembro de su comité de apoyo, el anuncio "envía una señal a las mujeres condenadas por violencia conyugal", y hace justicia respecto a una sentencia, dictada en diciembre de 2015, que a su juicio era "extremadamente dura" dados los años que pasó maltratada.