El Ejército sirio ha anunciado este jueves la reconquista de la zona este de Alepo, antiguo territorio rebelde, después de semanas de una ofensiva gubernamental que forzó un acuerdo para evacuar a los últimos civiles y combatientes de la parte oriental.

Un comandante citado por la agencia de noticias oficial de Siria, SANA, ha anunciado "el restablecimiento de la seguridad y la estabilidad en Alepo, tras ser liberada de los terroristas con la salida de sus últimos remanentes".

Esta fuente militar ha valorado la victoria en Alepo como "un importante punto de inflexión" en el curso de la guerra siria, que enfrenta desde hace casi seis años al Gobierno y los rebeldes, a los que se suma la presencia de organizaciones terroristas.

Tras el anuncio, se han escuchado disparos al aire y ruido de las bocinas de coches para celebrar su "reunificación", como afirman los habitantes de los distritos del oeste de la urbe.

Los últimos cuatro autobuses con evacuados de los distritos asediados del este de la ciudad siria abandonaron la zona sitiada y han cruzado al barrio de Al Ramusa, bajo el control de las autoridades en la urbe, informó la televisión oficial.

Salida de evacuados

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha confirmado este viernes el fin del proceso de evacuación del este de Alepo, de donde 35.000 personas han salido, de acuerdo a sus datos. Entre los evacuados hay cien heridos y enfermos graves, señaló en un comunicado.

Esas personas salieron con la ayuda del CICR y de la Media Luna Roja Siria y llevadas a zonas rurales de la provincia de Alepo. "Nuestra prioridad, aparte de ayudar a los más vulnerables, fue garantizar que los civiles salieran por su propia voluntad", dijo la directora de la delegación del CICR en Alepo, Marianne Gasser.

"Hay comunidades cuyos barrios han sido devastados por la violencia y familias que han estado luchando durante meses para hallar seguridad, comida, asistencia médica y un refugio adecuado. Se les veía desesperadas por irse, aunque la situación era extremadamente dolorosa y confusa", agregó.

Debido a las bajas temperaturas la gente comenzó a quemar todo lo que encontraba, incluidas mantas y ropas, para mantener el calor, mientras esperaban, destacó la nota. El texto recordó que la evacuación quedó bloqueada en varias ocasiones debido a las negociaciones entre las diferentes partes sobre el terreno y estuvo ligada a una operación similar en los pueblos sitiados de Fua y Kefraya, en la vecina provincia de Idleb.

De esas dos poblaciones un total de 1.200 personas, la mayoría mujeres, menores y ancianos, fueron evacuados "temporalmente" en dirección a Alepo, indicó el CICR. "Los civiles que, como estas miles de familias de Alepo, Fua y Kefraya, eligieron marcharse deben poder volver a sus casas cuando quieran", consideró Gasser, ya que, a su juicio, muchas querrán regresar algún día.

El CICR y la Media Luna Roja no tomaron parte de las negociaciones entre las partes pero se les solicitó que actuaran como intermediario "humanitario neutral" para aplicar el acuerdo de evacuación.