El barman que inspiró al Peris de ‘El cor de la ciutat’
Heredero tiene una aire al actor televisivo. Manolo S. Urbano
Acaba de cumplir 77 años de vida y lo ha celebrado con un libro, Si el Versalles em fos contat. 1928-2003. La obra narra la historia del local y de su penúltimo propietario, Pere Heredero, recién jubilado y que ha pasado toda su vida en el Versalles. Son muchos quienes identifican a Pere con Peris, el propietario del bar del culebrón de TV-3 El cor de la ciutat.

«Nací entre estas paredes en 1936 y aquí me jubilé», explica Heredero a modo de resumen de su vida. Fue su padre, Eduard, quien fundó el café en 1928. El Versalles, en la esquina de Gran de Sant Andreu con Pons i Gallarza, estaba a medio camino entre los denominados casinos de los ricos y el de los pobres, de modo que fue consolidándose como local de síntesis y heredó la clientela al cierre de éstos.

El Versalles vivió la guerra civil y sufrió en sus propias carnes la represión del franquismo. «Una vez entraron los grises con las armas en la mano para identificar a los clientes y detener a algunos de ellos», recuerda Heredero. Fue en los últimos años de la dictadura, después de una manifestación en protesta por la ejecución de Puig Antich.

En el histórico bar de Sant Andreu se dan cita cada día antiguos y nuevos clientes, políticos locales y líderes del movimiento vecinal. «Somos una gran familia», afirma, que todavía reside en la vivienda familiar, situada tres pisos encima del bar. El Versalles era un negocio familiar en el que se volcaron sus padres y sus hermanos. «De hecho, pasábamos más tiempo en el bar que en casa», recuerda.

Por eso, entiende como nadie el papel del Peris. Cualquiera puede hacer el café tan bueno como el Peris o yo, y servir la cerveza con la misma destreza. La diferencia es que el Peris escucha a la gente y sus problemas», resume.

Su asignatura pendiente ha sido recuperar por completo la imagen histórica de café-concert que el Versalles perdió en los 70 al adaptarse a la estética de la época. Hace unos años ya eliminó los reservados y recuperó las mesas de mármol y lo que pudo de su antiguo aspecto modernista. «Con 20 años menos lo habría recuperado por completo», lamenta. Pero de eso se encargará ahora Eduard Colomé, un antiguo camarero y actor que se ha hecho cargo del Versalles. Xavi casinos.

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