Sala de espera
Una sala de espera, abarrotada de pacientes. ARCHIVO

Los madrileños están descontentos con el funcionamiento de la sanidad en la Comunidad, sobre todo por los retrasos y la asistencia que reciben. El número de quejas relacionadas con la atención sanitaria en la región ha pasado de las 57.246 registradas en 2014 a las 60.735 de 2015, según datos publicados en la última Memoria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). Estas cifras muestran una subida de un 6% en un año como consecuencia de que se produjeron casi 3.500 reclamaciones más.

El mayor número de quejas se registró en los hospitales, con 41.122, un 1,2% menos que el año anterior (41.651). Los pacientes centraron sus reclamaciones en la demora en consultas o pruebas diagnósticas (26,6%) y en la disconformidad con la asistencia (13,7%). En la Atención Primaria en los centros de salud, las quejas ascendieron a 12.920 frente a las 10.832 de 2014, lo que supone un 19,2% más. La asistencia recibida fue el principal motivo de protesta (22,55%) seguido del desacuerdo con la organización (13,27%).

Los profesionales están saturados y esto es lo que provoca al final los retrasos y los enfados con los pacientes "Hay muy poco personal para la cantidad de pacientes que demandan ser atendidos diariamente", ha señalado a 20minutos Carmen Flores, presidenta de la asociación El Defensor del Paciente, que ha asegurado que estas cifras constatan que en líneas generales los pacientes "se sienten mal atendidos" en la Sanidad pública madrileña, aunque no culpa a médicos y enfermeros, sino a la presión asistencial que soportan: "Los profesionales están saturados y esto es lo que provoca al final los retrasos y los enfados con los pacientes". En 2015, la plantilla del Sermas era de 69.961 personas, 5528 menos que en 2010.

Por su parte, el Servicio de Urgencia Médica de Madrid (SUMMA 112), que se encarga de atender las urgencias extrahospitalarias, experimentó el ascenso más notable. El SUMMA 112 recibió 1.737 quejas en 2015 por asistencia urgente, un 60,6% más que el año anterior. El transporte no urgente, el programado, tuvo 1.327 (+8,5%). El retraso en las ambulancias fue el motivo que más creció: ha pasado de representar el 17% a significar el 35%.

Una plataforma de trabajadores ya expresó con jornadas de huelga su malestar a lo largo del año pasado argumentando que "los continuos recortes en plantilla y medios asistenciales provocan que las unidades móviles transiten con falta de personal y aumente la carga asistencial, lo que retrasa en muchas ocasiones la atención de las urgencias y emergencias", denunciaron en una nota.

Los pacientes madrileños también expresaron su disconformidad en los servicios centrales de la Consejería de Sanidad, que registraron 3.629 reclamaciones (+47,5%) frente a las 2.459 de 2015. Las quejas se centraron en el repago farmacéutico, pasando de suponer el 8,5% al 32,8%. La aplicación del actual repago farmacéutico entró en vigor en julio de 2012. Desde 2011, el porcentaje medio del coste de los medicamentos que pagan los madrileños cuando los compran en la farmacia ha pasado del 6,1%  hasta el 10,11% el año pasado.

Aumento de la participación

Desde la Consejería de Sanidad han justificado este aumento en las quejas argumentando que en la actualidad el paciente dispone de numerosos canales a través de los cuales puede comunicarse con la administración para expresar su malestar. "Hemos aumentado los canales de participación al ciudadano. Ahora existen más vías para demostrar su conformidad o no con los servición públicos que presta la Comunidad de Madrid", ha afirmado Sanidad.

Las mismas fuentes han precisado que todas las reclamaciones son respondidas "sean de la índole que sean". "Se recopilan y se hace un informe que se manda a los respectivos comités de calidad del centro que corresponda para valorar la reclamación y tomar las medidas oportunas", han explicado.


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