El león del Alcázar se pone a salvo
La imagen del león ha desaparecido ya sobre esta puerta de acceso al Alcázar. (Kako Rangel)

Fijan, una a una, las más de 300 piezas del azulejo de la Puerta del León que da entrada al Palacio Real Ô Hay quien dice que el león coronado de cerámica que preside la entrada principal del Alcázar y que pintó José Gestoso hace más de cien años es Pedro I El Cruel, quien espera eternamente a su hermano Enrique de Trastamara por acabar con su vida en los Campos de Montiel. La leyenda es del historiador sevillano Rafael Rasero.

Existen muchas más.

Ahora, el famoso león, el que le sigue diciendo al rey en latín cómo tiene que estar: Ad utrumque paratus, que significa, dispuesto a cualquier cosa, pasa cada lunes por el quirófano, aprovechando que el monumento cierra ese día. La operación comienza a las 7.45 h. Dos operarios despegan una a una las más de 300 piezas que tiene el famoso paño para, luego, volverlas a fijar evitando así su desprendimiento. Ya llevan más de 60 piezas colocadas.

Fue el conservador del Alcázar, José María Cabezas, quien en una de sus visitas rutinarias alrededor del palacio se percató de que había azulejos sueltos.  «Eliminan el mortero antiguo, que está abombado, y lo sustituyen por uno de cal», explican fuentes municipales.