Después de más de diez meses en funciones, con dos investiduras fallidas mediante, al fin habrá Gobierno en España. Será un Ejecutivo liderado por Mariano Rajoy (PP), sin mayoría absoluta en el Congreso, con importantes tareas pendientes y cuyas principales medidas tendrán que ser pactadas con la oposición. Estos son sus retos más urgentes:

RECORTES. Bruselas aprieta las tuercas a España con más ajustes

El pasado martes Bruselas envió una carta para recordar a España que, después haberle perdonado una sanción histórica por el incumplimiento del objetivo de déficit de 2015 y relajar las metas fiscales para los dos próximos ejercicios, queda pendiente de forma urgente un nuevo ajuste de 5.500 millones de euros. La Comisión Europea considera que los presupuestos que envió España para 2017 corren riesgo de ser incumplidos y presiona por escrito para que presente uno nuevo lo antes posible, unas cuentas que deberían contar, a su juicio, con un recorte de medio punto del PIB. Pero no será ese el único ajuste. Bruselas quiere 11.000 millones de recortes estructurales en los dos próximos años, independientemente de cuál sea la situación económica del país. Los ajustes se acometen vía recortes de gastos o con subidas de impuestos, pero ni PP ni Ciudadanos, socios de investidura, son partidarios de subir impuestos. Bruselas también ‘recomienda’, además, una vuelta de tuerca a la reforma laboral. A día de hoy, España se mantiene como el segundo país de la zona euro con una tasa de paro más elevada, cercana al 20%.

PENSIONES: El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, bajo mínimos

Con la hucha de las pensiones esquilmada y con un déficit cada vez mayor en las cuentas de la Seguridad Social, la necesidad de impulsar reformas que garanticen la viabilidad del sistema es una realidad. Fue uno de los grandes retos que Rajoy citó en su discurso de investidura, en el que anunció que convocará el Pacto de Toledo antes de fin de año para abordar el futuro de las pensiones. Es algo que comparte con Ciudadanos e incluso con el PSOE, ya que este último lo incluyó como una de sus prioridades dentro de la resolución de su Comité Federal para justificar su abstención ante Rajoy. En el Plan Presupuestario 2017 que hace dos semanas envió a Bruselas, el Gobierno admitía que, según sus propios cálculos, el  Fondo de Reserva de la Seguridad Social entraría en números rojos en diciembre de 2017. Este año cerrará con poco más de 13.500 millones.

CATALUÑA: Conflicto territorial y reforma del sistema de financiación autonómica

El conflicto territorial en Cataluña, en plena deriva independentista, es uno de los asuntos que requieren ser abordados con más urgencia. Rajoy, que no quiere una reforma constitucional pese a que el resto de partidos la reclama, si ofreció en su discurso diálogo y cooperación, hasta ahora ausentes. Se dijo dispuesto a buscar «fórmulas», pero dentro de la legalidad, y entre ellas habló de mejorar la financiación. El sistema que aporta recursos a las Comunidades está caducado desde 2014.  Rajoy tiene previsto convocar de forma inmediata una Conferencia de Presidentes autonómicos con el objetivo de emitir un diagnóstico compartido.

EDUCACIÓN: En busca de un acuerdo entre partidos

Después de haber sacado adelante en soledad la ley educativa más rechazada, ahora, en minoría parlamentaria, Rajoy se muestra dispuesto al diálogo. La LOMCE, más conocida como ‘Ley Wert’, contó con el rechazo frontal de la oposición, profesores, padres y estudiantes. El presidente del Gobierno ya ha dicho que no quiere derogarla, como le pide la oposición, pero sí admite retoques. Prueba de ello es que, como pactó con C’s, ha anunciado que dejará sin efectos académicos las polémicas reválidas de ESO y Bachillerato.  Tiene previsto proponer al Congreso de forma inmediata  la creación de  una subcomisión para que, en un plazo de seis meses, se llegue a un acuerdo en el ámbito educativo.

CORRUPCIÓN: En busca de un gran pacto entre partidos

Es la carga más pesada del partido del Gobierno. No solo le ha costado muchos votos en las dos últimas elecciones; también ha laminado su credibilidad y ha sido uno de los motivos principales por los que le ha resultado tan difícil encontrar apoyos para formar Ejecutivo. Las negociaciones de Rajoy coincidieron con el arranque de un otoño lleno de procesos y citas en los juzgados por casos de corrupción que afectan a su partido. Para conseguir el apoyo de C’s tuvo que firmar un pacto que incluía, entre otras medidas anticorrupción, abrir una comisión de investigación en el Congreso sobre la presunta financiación ilegal del PP. Lo cierto es que, con pacto o no, había una mayoría parlamentaria capaz de sacarla adelante, y el PSOE se adelantó y la registró en el Congreso. Rajoy, por su parte, ha invitado a los partidos a enriquecer las medidas que incluye su pacto con C’s.

GOBERNABILIDADUn Gobierno sin mayoría absoluta en el Congreso.

Rajoy lo ha dicho hasta la saciedad; él prefería un pacto de Gobierno sólido, a ser posible en coalición, pero no ha sido posible. Para ser investido, además del ‘sí’ de C’s, ha tenido que contar con la abstención del PSOE, una decisión que ha desgarrado al partido, hoy dividido y descabezado. Y ello deja en el horizonte un Parlamento de equilibrios delicados, con Podemos luchando por liderar la oposición. Rajoy tendrá que negociar cada medida, algo a lo que no está acostumbrado. Por eso lanzó una advertencia velada en su discurso: Además de tener Gobierno, «España necesita gobernabilidad». Es decir, que no le basta con sacar adelante la investidura. Y si no, elecciones.